Gobierno de EE. UU. pone fin al parole humanitario para cubanos, venezolanos, haitianos y nicaragüenses

La medida entrará en vigor el 24 de abril y obliga a los beneficiarios que no hayan cambiado su estatus migratorio a abandonar el país.

El Gobierno de Estados Unidos oficializó este martes la terminación del programa de parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. La medida, publicada en el Registro Federal, establece que el beneficio migratorio expirará el próximo 24 de abril de 2025. Las personas acogidas a este programa y que no hayan gestionado otro estatus legal deberán abandonar el país antes de esa fecha.

Según el anuncio, quienes permanezcan en territorio estadounidense sin una vía legal tras la fecha establecida serán objeto de acciones por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), incluyendo posibles deportaciones.

“El período de permiso de permanencia temporal bajo los programas de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela (CHNV) finalizará el 24 de abril, salvo que el secretario de Seguridad Nacional determine lo contrario de forma individual”, se indica en el documento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Los permisos de trabajo otorgados mediante este programa serán revocados, y se cancelarán también las solicitudes de autorización de viaje presentadas bajo este esquema. Cada beneficiario será notificado por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) sobre su situación legal actual.

En el texto oficial, las autoridades estadounidenses argumentan que los programas de parole ya no cumplen con un propósito de beneficio público significativo, y que no han logrado reducir de forma efectiva los niveles de inmigración irregular. Además, se señala que son incompatibles con los objetivos de política exterior de la actual administración.

La decisión afecta a más de 530,000 personas que accedieron al parole desde su implementación bajo el Gobierno de Joe Biden, inicialmente para venezolanos en 2022 y luego ampliado a cubanos, haitianos y nicaragüenses en 2023. De acuerdo con datos del DHS, unos 110,000 cubanos, 210,000 haitianos, 93,000 nicaragüenses y 117,000 venezolanos se beneficiaron de esta política.

El cambio ha generado reacciones inmediatas. En Boston, una demanda presentada por beneficiarios y patrocinadores del programa busca frenar la medida. Los demandantes han solicitado una pausa de 14 días a la decisión mientras se resuelve el litigio.

Asimismo, organizaciones proinmigrantes han criticado la revocación. Todd Schulte, presidente de FWD.us, declaró a la agencia EFE que el parole CHNV representó “una mejora significativa” en el sistema migratorio y advirtió que su cancelación podría significar la pérdida de hasta 240,000 empleos.

El programa de parole humanitario permitía a personas de estos cuatro países residir y trabajar temporalmente en Estados Unidos si contaban con un patrocinador legal en el país. Ahora, sin un cambio de estatus, los beneficiarios tienen menos de un mes para abandonar el país o enfrentar las consecuencias legales de permanecer sin autorización.

Con información de Telemundo 51 y EFE.

Trump autoriza deportaciones inmediatas de beneficiarios del ‘parole’ humanitario y CBP One

El gobierno del presidente Donald Trump ha dado un nuevo giro en su política migratoria al autorizar la deportación acelerada de miles de inmigrantes que ingresaron a Estados Unidos bajo el programa de ‘parole’ humanitario y mediante la aplicación CBP One. La medida, confirmada a través de un memorando interno del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), revoca los permisos temporales de estancia otorgados por la administración anterior y amplía la capacidad de expulsión de migrantes dentro del territorio nacional.

Una nueva fase en la política migratoria de Trump

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha implementado una serie de acciones para desmantelar los programas migratorios creados por su predecesor, Joe Biden. El ‘parole’ humanitario, que beneficiaba a ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, permitía el ingreso legal de personas en situación de vulnerabilidad con un permiso de residencia y trabajo por dos años. De acuerdo con cifras oficiales, más de 530,000 migrantes se acogieron a este mecanismo.

Asimismo, el uso de la aplicación CBP One, que facilitaba la programación de citas para solicitar asilo en la frontera, quedó cancelado por orden ejecutiva en el primer día del nuevo gobierno. Ahora, la administración de Trump ha decidido ampliar el uso de deportaciones expeditas, tradicionalmente aplicadas a inmigrantes recién llegados a la frontera, para incluir a quienes ya se encuentran dentro del país con estos permisos.

Expulsiones inmediatas y ampliación de poderes a ICE

El memorando del DHS, firmado por el secretario interino Benjamine Huffman, otorga a las agencias federales, incluyendo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la facultad de revocar los permisos de estancia temporal y proceder con la deportación inmediata de los afectados.

Según los lineamientos internos, las expulsiones se realizarán de manera progresiva y podrían afectar a más de un millón de personas que ingresaron desde 2023 bajo estas disposiciones migratorias. En paralelo, ICE también podrá actuar contra aquellos migrantes que accedieron a territorio estadounidense mediante la aplicación CBP One, ampliando significativamente el radio de acción de las autoridades migratorias.

Reacciones y posibles implicaciones

La decisión ha generado una fuerte reacción entre defensores de los derechos de los inmigrantes, quienes argumentan que estas medidas exponen a miles de personas a un proceso de expulsión sin garantías legales adecuadas. Organizaciones proinmigrantes han señalado que la eliminación del ‘parole’ humanitario pone en riesgo a individuos que huyeron de crisis humanitarias en sus países de origen.

Desde el gobierno, la narrativa oficial ha justificado la revocación de estos programas bajo el argumento de que la administración Biden “abusó” del mecanismo del ‘parole’ para permitir la entrada masiva de inmigrantes sin un control adecuado. “Todo esto se detuvo el primer día de la administración Trump”, afirmó el DHS en un comunicado reciente.

Mientras el Congreso no legisle sobre una reforma migratoria estructural, el futuro de los beneficiarios del ‘parole’ humanitario y de quienes usaron CBP One dependerá de las órdenes ejecutivas y del actuar de las agencias migratorias. Con estas nuevas directrices, la administración Trump deja en claro que su política migratoria estará marcada por un enfoque restrictivo y una ejecución rápida de deportaciones en todo el territorio estadounidense.