La bebé palestina Sabreen al-Sakani, quien fue rescatada del vientre de su madre tras un ataque aéreo israelí en el sur de Gaza, ha fallecido. Nacida prematuramente en un hospital de Rafah poco después de la medianoche del domingo, la pequeña Sabreen no logró sobrevivir más allá de unos días.
En circunstancias extremadamente difíciles, los médicos realizaron una cesárea de emergencia para salvar a la niña, después de que su madre fuera gravemente herida en un bombardeo que también cobró la vida de su esposo y su otra hija. Pese a los esfuerzos iniciales por estabilizarla, Sabreen falleció el jueves y fue enterrada junto a su madre, a quien nunca llegó a conocer.
El peso de Sabreen al nacer era de solo 1.4 kilogramos, y enfrentaba severas dificultades respiratorias, problemas derivados de su nacimiento prematuro. Los doctores que la atendieron señalaron que, en condiciones normales, debería haber seguido desarrollándose en el vientre materno. «Esta niña debería haber estado en el vientre de su madre en ese momento, pero fue privada de este derecho», lamentó el doctor Mohammed Salama, jefe de la unidad neonatal de emergencia del Hospital Emirati de Rafah.
El contexto es desolador: Sabreen fue una de los 16 niños que perdieron la vida en dos ataques aéreos durante ese fin de semana en Rafah. Este incidente subraya la intensificación del conflicto en la región, donde las Fuerzas de Defensa de Israel han indicado que su objetivo son los combatientes y la infraestructura de Hamas.
Actualmente, Rafah está sobrepoblada con aproximadamente 1.4 millones de personas, y a pesar de las advertencias para desplazarse hacia zonas más seguras, la creciente tensión y la planificación de una ofensiva terrestre israelí complican aún más la situación. El Ministerio de Salud de Gaza ha informado que desde el inicio del conflicto el 7 de octubre, más de 34,000 personas han fallecido, y al menos dos tercios de ellas son mujeres y niños.
La comunidad internacional ha instado a Israel a adoptar medidas más selectivas para evitar una crisis humanitaria de mayor envergadura, mientras continúan los preparativos para posibles evacuaciones de civiles en la zona de Rafah.