EE.UU. transfiere a El Salvador a 238 miembros del Tren de Aragua bajo una ley en disputa judicial

Un grupo de 238 miembros de la organización criminal venezolana Tren de Aragua y 23 integrantes de la Mara Salvatrucha han sido enviados desde Estados Unidos a un centro penitenciario en El Salvador. Esta medida se llevó a cabo en virtud de una controvertida ley que permite acelerar la deportación de migrantes indocumentados acusados de pertenecer a grupos terroristas.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, anunciaron la operación a través de redes sociales. Rubio precisó que el total de deportados asciende a 273 personas, de las cuales 238 ya se encuentran en territorio salvadoreño, además de dos líderes y 21 integrantes de la Mara Salvatrucha.

Según Rubio, la transferencia de estos reclusos a El Salvador representa un ahorro para los contribuyentes estadounidenses y destacó el compromiso del gobierno salvadoreño en la lucha contra el crimen organizado. La medida se sustenta en la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, invocada recientemente por el expresidente Donald Trump. Esta norma otorga al mandatario amplias facultades para deportar personas si el país enfrenta una amenaza externa o está en guerra.

Trump justificó la decisión señalando que el Tren de Aragua ha sido designado como un «grupo terrorista» en Estados Unidos y que sus integrantes han ingresado ilegalmente al país, representando un peligro para la seguridad nacional.

Bukele confirmó que los deportados han sido trasladados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) por un período renovable de un año. Además, indicó que este acuerdo fortalece la seguridad en la región, permite el autosostenimiento del sistema penitenciario salvadoreño y brinda información útil para el combate al crimen organizado.

Sin embargo, la deportación de estos reclusos se llevó a cabo horas antes de que el juez federal James E. Boasberg suspendiera temporalmente la aplicación de esta ley por 14 días. El juez tomó la decisión tras una demanda interpuesta por organizaciones defensoras de derechos humanos como Democracy Forward y la Unión Americana por las Libertades Civiles.

A pesar de la orden judicial, las expulsiones ya habían sido ejecutadas, como sugirió Bukele en una publicación en la red social X con el mensaje: «Ooops, demasiado tarde». Hasta el momento, las organizaciones demandantes no han emitido declaraciones sobre la deportación.

Emiratos Árabes Unidos anuncia la liberación de 190 prisioneros tras su mediación entre Rusia y Ucrania

Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) han confirmado este jueves el éxito de sus esfuerzos como mediadores en el conflicto entre Rusia y Ucrania, logrando un nuevo intercambio de prisioneros. Según reporta Europa Press, el intercambio ha permitido la liberación de 190 prisioneros, distribuidos equitativamente entre ambas naciones, elevando el número total de intercambios a 2.184 personas desde el inicio del conflicto.

El Ministerio de Exteriores de Emiratos Árabes emitió un comunicado en el que celebró «la novena mediación» del país en este proceso y agradeció tanto a Kiev como a Moscú su cooperación para llevar a cabo el intercambio, a pesar de los desafíos impuestos por la situación de guerra. El ministerio describió este acto como un reflejo de la «amistad y cooperación» de EAU con ambas partes y reafirmó el compromiso de la nación con la búsqueda de soluciones pacíficas.

El Ministerio de Defensa de Rusia también confirmó la liberación de 95 militares rusos como parte de este acuerdo, mientras que otros 95 prisioneros de guerra fueron entregados a las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, destacó que los prisioneros liberados por Rusia incluyen a «guerreros que defendieron Mariúpol y Azovstal, así como las regiones de Donetsk, Lugansk, Járkov, Kiev, Chernigov y Jersón». Zelenski expresó en sus redes sociales que cada liberación de ciudadanos ucranianos acerca al país al día en que todos los cautivos en Rusia recuperen su libertad.

Emiratos Árabes Unidos reafirmó su intención de continuar con sus esfuerzos de mediación y apeló a la diplomacia y al diálogo como herramientas fundamentales para reducir la escalada del conflicto, comprometiéndose además a abordar las repercusiones humanitarias, como la situación de los refugiados y prisioneros de guerra.