Puente dice que el Gobierno no tiene «ninguna» responsabilidad en la fuga de Puigdemont y señala a la Generalitat

Cree que la «performance» de la huida «no beneficia al protagonista ni a Junts», que respaldará «algunas cosas y otras no» del Gobierno

MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) – 

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha señalado este lunes que la responsabilidad de la nueva fuga del expresidente catalán Carles Puigdemont recae en la Generalitat de Cataluña y que «no se le puede imputar ninguna al Gobierno de España».

«Quien sí tenía acceso a Puigdemont, y de hecho, bueno, estuvo rodeado de mossos durante buena parte de su acto en Barcelona, era la Generalitat y, por tanto, ahí recaen las responsabilidades. Yo creo que no se le puede imputar ninguna al Gobierno de España», ha sostenido en una entrevista en RNE, recogida por Europa Press.

El ministro, que ha tachado de «‘performance’ de aparición y desaparición» lo protagonizado por Puigdemont en su regreso momentáneo a España, ha subrayado que «la responsabilidad de todo el mecanismo de seguridad que se habilitó es de la Generalitat y de sus Mossos d’Esquadra».

NO SE PUEDE CONTROLAR LA FRONTERA CON FRANCIA 

«Porque se habla del Estado, pero es que el Estado lo único que tiene en este momento en Cataluña es el control de fronteras y, claro, estamos en un país que está en el espacio Schengen con Francia y, por tanto, los desplazamientos entre fronteras, entre Francia y España, son desplazamientos completamente libres», ha añadido.

El ministro ha indicado que controlar la entrada de una persona como Puigdemont en España a través de la Guardia Civil era «muy complicado» y ha recordado que el responsable de los Mossos habló de una actuación «más a lo Jimmy Jump que de un presidente de la Generalitat».

«Sinceramente, esto al final no es más que ruido. No creo que beneficie al propio protagonista ni a Junts. Yo creo que Junts es un partido que necesita redefinir su estrategia, no puede ser que en Cataluña el partido, digamos, que más ha pesado en la historia de la comunidad autónoma esté ahora al margen de los procesos de toma de decisiones, que no vaya a pesar prácticamente en el futuro inmediato de Cataluña, esté fuera del gobierno y que sigan en esta estrategia», ha criticado.

ANIMA A JUNTS A CAMBIAR DE ESTRATEGIA 

Puente, no obstante, se ha mostrado convencido de que Junts variará la estrategia y pasará a ser un partido, «como ha sido, práctico, que toma decisiones que tienen trascendencia en la vida diaria de los catalanes»: «Creo que ese es el único camino posible».

Sobre si cree que el partido de Puigdemont continuará apoyando al Gobierno de Pedro Sánchez, el ministro ha indicado que cree que Junts «va a seguir respaldando algunas cosas y otras no lo hará porque no coinciden con sus planteamientos políticos».

«Creo que la situación no va a cambiar gran cosa» en comparación con lo vivido desde que empezó la actual legislatura, ha augurado, para añadir que no es descubrir nada decir que Junts es un «partido conservador».

LOS JUECES NO PUEDEN EXTRALIMITARSE CON LA AMNISTÍA

En cuanto a la Ley de Amnistía y el hecho de que Puigdemont no se haya beneficiado completamente al negarse el Tribunal Supremo a perdonar el delito de malversación, Puente ha defendido que el Gobierno «ha hecho lo que podía y lo que debía», y ahora es el turno de que los jueces hagan «lo que corresponde, que es interpretar las leyes con arreglo, sobre todo a su tenor literal».

«Nosotros lo que hicimos es promulgar una ley que tiene un tenor literal muy claro y lo que no pueden hacer los tribunales es extralimitarse a la hora de interpretarla, diciendo, por ejemplo, que ha habido malversación porque los independentistas se ahorraron de su peculio el dinero que les hubiera costado la campaña de la independencia o el referéndum ilegal», ha lamentado.

Esa interpretación «no hay por dónde agarrarla», por lo que espera que el Tribunal Constitucional se pronuncie. «Lo único que van a conseguir de esta manera es retrasar la implantación y la implementación de una Ley de Amnistía que es clara, que es terminante y que debería haber puesto punto y final a la cuestión judicial» del ‘procés’, ha asegurado.

FINANCIACIÓN SINGULAR

Respecto al pacto entre PSC y ERC para que Cataluña tenga una financiación singular, Puente ha asegurado que el acuerdo va a tener presente el principio de solidaridad y ha pedido «tranquilidad», ante el recelo de comunidades autónomas que pertenecen al régimen común.

«Lo que tenemos que hacer es esperar y ver cómo se va materializando ese acuerdo, porque ahora hay que descender a los detalles y hay que desarrollarlo», ha añadido.

Preguntado si es posible satisfacer las demandas de Cataluña sin restar recursos al resto de comunidades y si el Estado se plantea aportar más, el ministro ha señalado que lo que hay que valorar es el sistema de financiación en su conjunto y que «no parece de recibo» que haya territorios que se quejan de infrafinanciación mientras eliminan la mayor parte de los impuestos que recaudan, como los de patrimonio, sucesiones o donaciones.

«Creo que hay que apostar por una mayor corresponsabilidad de las comunidades autónomas a la hora de financiarse y eso probablemente tenga que llevar a corregir algunas de las decisiones que han tomado», ha sostenido, para indicar que sería deseable que el sistema de financiación se revisara en su conjunto.

Puigdemont defiende su huida y afirma que evitó una detención segura

El expresidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, ha defendido su decisión de no acercarse al Parlament el pasado jueves durante el pleno de investidura, alegando que de haberlo hecho habría sido detenido sin posibilidad de defender sus derechos como diputado electo. Según reporta Europa Press, Puigdemont afirmó en un vídeo publicado en su cuenta en X: «Nunca he querido entregarme a una autoridad judicial que ni es competente para perseguirnos por haber defendido el derecho de autodeterminación y haber organizado el referéndum de independencia de Catalunya, ni tiene por otra parte ningún interés para hacer justicia».

En su mensaje, Puigdemont subrayó que su objetivo inicial era ingresar en el Parlament y posteriormente regresar a su residencia en Waterloo, Bélgica. Sin embargo, tras evaluar la situación y la fuerte presencia policial desplegada por la Conselleria de Interior, decidió priorizar su seguridad personal para evitar ser capturado. «Hace falta no aceptar dócilmente lo que este Estado te tiene preparado», manifestó, al tiempo que reconoció que estaba mentalizado para enfrentar las consecuencias en caso de ser arrestado.

Puigdemont también criticó duramente al Govern por colaborar con lo que denominó la «estrategia de rebelión judicial», y exhortó a la comunidad internacional a denunciar al Estado español por permitir que los jueces del Tribunal Supremo «se burlen de las leyes» aprobadas por el Parlamento catalán. En su declaración, afirmó que la represión actual es «feroz» y que está dirigida especialmente contra personas específicas, con un deseo de venganza que evocó «otros tiempos y otros regímenes».

Coincidiendo con la toma de posesión de Salvador Illa como nuevo presidente de la Generalitat, Puigdemont reconoció que se abre una «etapa nueva» en la política catalana, aunque dejó claro que el proceso independentista seguirá en marcha. Insistió en la necesidad de explicar las razones detrás de la búsqueda de la independencia, subrayando los «enormes e insostenibles costos» que, según él, dicha independencia impone a los catalanes.

Al concluir su comunicado, Puigdemont expresó su agradecimiento a quienes facilitaron su retorno a Catalunya y su posterior huida, evitando ser detenido. Además, llamó al independentismo a realizar «decenas de miles de acciones» tanto individuales como colectivas para descolocar al Estado español, subrayando que el objetivo final de todas estas acciones es la «libertad, la libertad individual y la libertad de nuestro país».

Carles Puigdemont Regresa a España y Desata Incertidumbre en Barcelona

BARCELONA – En un evento inesperado, Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat de Cataluña, regresó a España este jueves, apareciendo ante cientos de seguidores en Barcelona sin ser detenido a pesar de la orden de arresto vigente en su contra. El político, que había huido a Bruselas en octubre de 2017, eligió el paseo Lluís Companys para este regreso dramático, casi siete años después de su salida.

Desde tempranas horas de la mañana, el lugar se llenó de manifestantes portando banderas y pancartas, anticipando la llegada de Puigdemont, quien había anunciado su retorno el día anterior. Acompañado por figuras notables del movimiento independentista, incluyendo a Artur Mas y Quim Torra, el expresidente no solo evitó la captura sino que también ofreció un discurso breve pero emotivo.

Puigdemont aprovechó la oportunidad para afirmar la presencia continuada de su movimiento en España, enfatizando el derecho a la autodeterminación y criticando las acciones del Tribunal Supremo. «He venido a recordarles que estamos aquí», declaró ante la multitud que le recibió con fervor.

Sin embargo, la aparición de Puigdemont fue fugaz. Tras su discurso, desapareció de manera sorpresiva, dejando un rastro de incertidumbre. La policía catalana, que había desplegado un extenso dispositivo de seguridad en previsión de su aparición, activó la Operación Jaula en un intento de localizarlo. Esta maniobra incluyó controles extensivos en carreteras y puntos estratégicos en toda Cataluña.

Mientras tanto, en el Parlament, donde se suponía que Puigdemont asistiría a una sesión plenaria, su ausencia fue marcada simbólicamente por un lazo amarillo colocado en su escaño. El debate continuó sin mencionar su fugaz regreso.

La situación dejó a muchas personas especulando sobre el paradero actual de Puigdemont y su próximo movimiento, mientras las autoridades confirmaron la detención de un agente de los Mossos d’Esquadra vinculado al vehículo utilizado para su huida.

Este regreso ha revivido el diálogo sobre el futuro político de Cataluña y el complejo entramado legal y político que sigue dominando el panorama español.

El Regreso de Puigdemont: Una Decisión Controvertida

Carles Puigdemont ha anunciado su inminente regreso a Cataluña, una decisión que ha desencadenado una ola de polémica y una amplia gama de reacciones políticas. Puigdemont, que se ha mantenido en Bélgica desde 2017 para evitar una orden de arresto en España, planea retornar para continuar su lucha por la independencia catalana. Este anuncio llega en un momento crítico para la política catalana y española, generando especulaciones sobre su impacto en las dinámicas políticas actuales.

El regreso de Puigdemont se produce en un contexto de alta tensión política, donde las cuestiones de independencia y gobernabilidad siguen siendo profundamente divisivas. La decisión del expresidente catalán ha sido recibida con preocupación y controversia, especialmente entre aquellos que temen que su retorno pueda reavivar los conflictos independentistas y desestabilizar aún más la situación política en Cataluña y España en general.

La eurodiputada del Partido Popular (PP), Dolors Montserrat, ha afirmado que «todo está orquestado por Moncloa» en relación al regreso de Puigdemont y que el secretario general del PSC, Salvador Illa, es quien «gana» con esta situación. Montserrat acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de haber «comprado toda la agenda independentista» y de negociar con Puigdemont en Suiza para asegurar la gobernabilidad de España, calificando esto como una estrategia para mantener el apoyo de Junts al gobierno de Sánchez.

Montserrat también criticó a Illa por su supuesta negativa a permitir la presencia de un miembro del PP en la mesa del Parlamento catalán, sugiriendo que esto forma parte de un plan para asegurar el control de la mesa por parte de Junts y Esquerra Republicana. Según Montserrat, esta configuración facilita la «performance» de Puigdemont, beneficiando políticamente a Illa y al PSOE.

En este contexto, Montserrat llamó a los presidentes autonómicos socialistas a pasar «de las palabras» a los hechos, instándolos a no apoyar lo que ella describe como un «descalabro» del Estado de derecho.

El regreso de Puigdemont, previsto para los próximos días, será un evento clave en la política catalana. Sus partidarios ven su retorno como una oportunidad para revitalizar el movimiento independentista, mientras que sus detractores lo consideran un desafío al sistema judicial y a la integridad territorial de España. La situación sigue siendo delicada y su desarrollo será crucial para el futuro político de Cataluña y España.