El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes en la Base Conjunta Andrews, Maryland, una nueva aeronave destinada a incorporarse temporalmente a la flota presidencial, mientras continúa la fabricación de los aviones que sustituirán definitivamente a los actuales Air Force One.
La aeronave es un Boeing 747-8 que perteneció anteriormente a Catar y que fue sometido a modificaciones estructurales, tecnológicas y de seguridad para adaptarlo a las necesidades de transporte del presidente estadounidense.
Durante el acto, Trump recorrió el avión y destacó sus dimensiones, equipamiento y diseño interior. El mandatario aseguró que la modernización de la flota presidencial era necesaria para proyectar la imagen de Estados Unidos y comparó la aeronave con los aviones utilizados por otros líderes internacionales.


El aparato fue pintado con una nueva combinación de colores rojo, blanco, azul oscuro y detalles dorados, diferente al diseño tradicional en azul claro empleado durante décadas por los aviones presidenciales estadounidenses.
Aunque suele utilizarse la expresión Air Force One para referirse al avión presidencial, ese nombre es técnicamente el indicativo de llamada asignado a cualquier aeronave de la Fuerza Aérea cuando el presidente se encuentra a bordo.
El nuevo avión funcionará como una solución provisional debido a los retrasos en la entrega de los dos Boeing 747-8 modificados bajo el programa VC-25B, cuya entrada en servicio está prevista para años posteriores.
La incorporación de la aeronave procedente de Catar ha generado controversia en Washington. Legisladores y expertos han planteado interrogantes sobre el costo de las modificaciones, las condiciones de aceptación del avión y los posibles riesgos éticos y de seguridad asociados a una aeronave entregada originalmente por un Gobierno extranjero.
La Fuerza Aérea estadounidense sostiene que el aparato fue revisado y adaptado para cumplir los requisitos esenciales de seguridad y comunicaciones exigidos para el traslado presidencial. Sin embargo, no todos los detalles técnicos de la conversión han sido divulgados debido a su carácter reservado.
Los actuales aviones VC-25A, utilizados desde comienzos de la década de 1990, continuarán disponibles y podrán seguir operando junto con la nueva aeronave, dependiendo de las características y necesidades de cada misión presidencial.
#DonaldTrump #AirForceOne #EstadosUnidos #BaseAndrews #Boeing747 #Catar #CasaBlanca #Aviación #CubaHerald




