Isabel Perelló se Convierte en la Primera Mujer en Presidir el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha nombrado este martes a Isabel Perelló como presidenta del Tribunal Supremo y del propio Consejo, marcando un hito al ser la primera mujer en ocupar ambos cargos. Perelló, quien hasta ahora era magistrada de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, fue elegida con el respaldo de 16 de los 20 vocales del Pleno del CGPJ, luego de intensas negociaciones dentro del órgano judicial.

Perelló, nacida en 1958, inició su carrera judicial en 1985 y ha desempeñado diversos roles a lo largo de los años, incluyendo puestos en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Mahón, la Audiencia Provincial de Barcelona y la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. En 1993, comenzó a ejercer en la Audiencia Nacional y, en 2009, accedió a la Sala Tercera del Tribunal Supremo, donde ha dictado sentencias en áreas como la regulación eléctrica, la seguridad social y contratos administrativos.

La elección de Perelló ocurre apenas dos días antes de la apertura del año judicial, un evento solemne que será presidido por el rey Felipe VI y en el cual la nueva presidenta del Supremo tendrá la tarea de pronunciar el discurso inaugural. Para que esto sea posible, Perelló deberá jurar su cargo ante el monarca el miércoles y preparar el discurso para el jueves.

El proceso de elección no fue sencillo, ya que el CGPJ recién renovado enfrentó complicadas negociaciones debido al equilibrio de fuerzas entre los vocales designados por el PSOE y el Partido Popular (PP). Después de varias reuniones infructuosas, se llegó a un consenso que permitió la elección de Perelló, superando las diferencias que surgieron entre los bloques progresista y conservador del Consejo.

La noticia del nombramiento de Perelló ha sido bien recibida tanto por el PSOE como por el PP. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, celebró la elección y destacó la importancia de que, por primera vez en la historia, una mujer presida el CGPJ y el Tribunal Supremo. Por su parte, Miguel Tellado, portavoz parlamentario del PP, valoró positivamente que los vocales del CGPJ pudieran decidir sin presiones, subrayando que este avance en la independencia judicial es beneficioso para el país.

Isabel Perelló asume su nuevo rol en un momento clave para la judicatura española, con varios temas importantes en la agenda judicial que marcarán el inicio del nuevo año judicial.

El Supremo impone penas accesorias a un violador al que se rebajó la condena a 11 años de cárcel

ALMERÍA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) –

El Tribunal Supremo ha impuesto cinco años de libertad vigilada y otros cinco años de inhabilitación para trabajar con menores a un hombre que fue condenado por violar a una mujer en Almería en 2009 después de la que la Audiencia Provincial rebajara la condena inicial de 13 años y seis meses de prisión a once años en aplicación de la ley de garantía integral de la libertad sexual conocida como la ley del ‘solo sí es sí’.

El tribunal estima parcialmente el recurso de casación elevado por la Fiscalía ante la resolución judicial por lo que anula en parte el último pronunciamiento de la Audiencia Provincial para incluir las penas accesorias aunque mantiene la rebaja en dos años y medio de prisión para el penado.

En su resolución, consultada por Europa Press, el Alto Tribunal incide en que la nueva pena de prisión ha sido adaptada «proporcionalmente» durante la revisión de oficio efectuada de la sentencia, de modo que es «adecuada a las circunstancias concurrentes» al producirse la agresión mediante el empleo de violencia y un instrumento peligroso.

«Todos sus elementos coinciden en las dos legislaciones que sometemos a comparación, siendo sancionada en la Ley Orgánica 10/2022 con una pena inferior», recoge la Sala, desde la que, no obstante, se incide en la necesidad de aplicar la ley en vigor «en su conjunto y no por partes», por lo que es preciso introducir en la condena las penas de libertad vigilada e inhabilitación para el contacto con menores.

El acusado fue condenado inicialmente a 13 años y seis meses de prisión por un delito de agresión sexual en concurso con un delito de robo con violencia y una falta de lesiones después de que en la madrugada del 10 de mayo de 2009 se acercara a una mujer que ejercía la prostitución para pactar con ella un servicio sexual, tras lo que ambos se fueron a un descampado.

Una vez en el lugar, el acusado sacó un cuchillo jamonero con el que amenazó a la mujer, quien intentó huir del lugar pero que cayó al suelo, de modo que pudo ser alcanzada por el acusado. En este sentido, el hombre trató de clavarle el cuchillo durante el forcejeo en el que la golpeó y la agredió sexualmente, toda vez que antes de abandonar el lugar el robó el bolso en el que tenía 20 euros y su teléfono móvil.