La jueza que investiga un presunto espionaje a Boye pide los contratos de la propietaria de Pegasus con España

MADRID 12 Dic. (EUROPA PRESS) – 

El juzgado madrileño que investiga un presunto espionaje con el software Pegasus al abogado de Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, ha acordado requerir a las empresas investigadas Q Cyber Technologies LTD, NSO Group Technologies LTD –propietaria de Pegasus– y Osy Technologies SARL todos los contratos que hayan suscritos con el Gobierno de España, el CNI o cualquier otro organismo para el uso de ese software en el territorio de España.

En una providencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la jueza del Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid, Cristina Díaz Márquez, acuerda también la declaración en calidad de testigos de Jhon Scott-Railton, William Marczak, Bahr Abdul Razzak, Siena Anstis, Gozde Bocu, Salvatore Solimano y Rono Deibert, todos ellos relacionados con el laboratorio ‘Citizen Lab’ de la Universidad de Toronto que está enfocado en denunciar abusos de la alta tecnología contra los derechos humanos.

Estas nuevas diligencias llegan después de que la Audiencia Provincial de Madrid ordenara a la jueza reabrir el asunto en octubre de este año para continuar con la investigación después del archivo de junio de 2023.

Fue en 2022 cuando fue admitida la querella presentada por Gonzalo Boye por el presunto espionaje que aseguró haber sufrido con el programa Pegasus. Entonces, la magistrada instó al abogado a que entregara los teléfonos móviles que habrían sido «objeto de ataque».

En su querella, de 109 páginas, Boye denunciaba que, conforme al informe emitido por The Citizen Lab que reveló los casos de espionaje a políticos independentistas, entre enero y mayo de 2020 y el 30 de octubre de ese mismo año fue víctima de al menos 18 ataques con Pegasus, «a través de mensajes SMS que contenían un enlace ‘malicioso’ (‘malware’), disfrazado de notificaciones de Twitter».

Boye subrayó que «la fecha en la que se produjeron los ataques a través de este programa espía no resultan casuales». Así, detallaba que el 28 de mayo de 2020 tuvo lugar la audiencia de extradición del exjefe de ETA José Antonio Urrutikoetxea, alias ‘Josu Ternera’, al que defendía en los tribunales, y que tres días después participó como abogado en «dos reuniones importantes» con «el conjunto de la defensa de los líderes independentistas catalanes en el exilio».

El letrado contextualizaba este presunto espionaje con el programa israelí en «la innumerable cantidad de medidas adoptadas por diversos estamentos del Estado español, especialmente desde las altas instancias jurisdiccionales, así como por parte de radicales sectores dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con el fin de reprimir el derecho a la participación política» tanto de Puigdemont como de otros líderes independentistas catalanes.

Con todo, Boye pedía que a través del punto neutro judicial se recabaran «todos los datos económicos y bancarios que existan en España» sobre los querellados, es decir, los fundadores Niv Karmi, Shalev Hulio, Omri Lavie, y de las mercantiles querelladas NSO Group Technologies LTD, Q Cyber Technologies LTD y Osy Technologies SARL».

Según su querella, estas tres empresas forman el conglomerado que ha operado Pegasus y «se han beneficiado de la comercialización de la aplicación». A través de sus cuentas bancarias habrían «pasado los pagos por los servicios prestados, incluidos los correspondientes a los hechos objeto de la presente querella».

SECRETO DE SUS COMUNICACIONES

Boye señalaba que «la utilización del ‘software’ malicioso de inteligencia cibernética Pegasus afecta de manera esencial al derecho fundamental al secreto de las comunicaciones». Al hilo, alertaba que la posible interceptación de llamadas, mensajes de textos y de mensajería instantánea podría haber vulnerado su derecho a la intimidad. Y añadía que –en su caso particular, como abogado– también puede implicar una vulneración del secreto profesional.

En la querella explicaba que el programa Pegasus «permite extraer, de forma remota y secreta, información ilimitada desde prácticamente cualquier dispositivo móvil, y a su vez, recopilar, clasificar y transmitir de un modo efectivo e integral los datos recogidos del dispositivo móvil para su ilegal análisis».

Con Pegasus, destacaba, no solo se puede «tener acceso ilimitado a toda la información de un sistema de información», sino «también vulnerar la integridad de esa información, modificándola o contaminándola a su antojo mediante la introducción, incluso, de archivos o datos que nunca estuvieron en dicho dispositivo». Y pedía reclamar información al Banco de España, a Israel y a Luxemburgo.

Cuba, Apagones y Espionaje Chino: ¿Bases Secretas o Fantasías Conspirativas?

Ah, Cuba, esa isla caribeña conocida por su salsa, su ron, sus autos de los años 50… ¡y ahora también por sus bases secretas de espionaje chino! Porque claro, cuando la electricidad falla, lo más lógico es pensar que el país está aprovechando la oscuridad no para esconder los apagones, sino para que los espías chinos instalen antenas secretas. ¿Quién necesita luz para ver cuando puedes usar equipo de espionaje de última tecnología para iluminar tu camino hacia el dominio global? Si creías que Cuba no tenía suficiente energía para mantener encendidas sus bombillas, imagina lo que es tener que cargar antenas para espiar a los Estados Unidos. Pero, oye, las teorías conspirativas nunca han sido impedidas por algo tan mundano como la realidad.

Bases Chinas en Cuba: ¿Realidad o Ciencia Ficción?

Vamos a ponernos serios un segundo (o intentarlo, al menos). Según informes recientes, China ha estado mejorando ciertas instalaciones militares en Cuba, principalmente en lugares como Bejucal, Wajay y Calabazar. Algunos dicen que estos sitios se están llenando de antenas que podrían espiar nada menos que los lanzamientos de cohetes en Cabo Cañaveral o las maniobras militares estadounidenses. Imagínate a los chinos, sentados en una sala de control en La Habana, sorbiendo mojitos y tomando notas de cada llamada satelital que atraviesa el espacio aéreo estadounidense.

Y es que, según las imágenes satelitales (las mismas que podrían captar hasta el momento en que te das cuenta de que se fue la luz en tu barrio cubano), estas bases parecen tener antenas tan grandes que podrían captar hasta el último susurro de un cohete de SpaceX. De hecho, se dice que hasta podrían interceptar las señales de WhatsApp cuando se envía ese desesperado «¿Llegó la luz en tu zona?».

Pero, claro, hay quienes aseguran que estas instalaciones no son más que infraestructuras para espionaje avanzado. ¿Y qué mejor lugar que una isla que se enfrenta a apagones diarios para llevar a cabo operaciones de alta tecnología? Total, si no hay luz, nadie te verá trabajando. Un genio el que pensó eso.

La Magia de Espiar en la Oscuridad

Vamos a poner las cosas en perspectiva. Cuba lleva años enfrentando crisis energéticas, con apagones que duran horas, si no días. La red eléctrica de la isla está más desastrosa que un cóctel sin ron. Y, sin embargo, algunos en Washington están convencidos de que bajo esta capa de oscuridad cubana, se esconde una red de espionaje chino diseñada para interceptar comunicaciones de alto nivel y seguir los pasos de la NASA como si fuera un episodio de Misión Imposible.

«Pero, ¿y si los apagones son parte del plan?», podrías preguntarte sarcásticamente. Quizás es el camuflaje perfecto: mientras los cubanos están ocupados intentando cocinar a la luz de una vela, los espías chinos podrían estar instalando sus antenas sin que nadie se dé cuenta. De hecho, podría ser una colaboración cubano-china de alto nivel: apagones para despistar, espionaje para conquistar. ¡Punto para Beijing!

La Conexión Eléctrica que Nunca Llega

Ahora, seamos honestos. Si Cuba tiene problemas para mantener la electricidad en las casas, ¿realmente vamos a creer que tiene la capacidad técnica para ser el centro neurálgico de la inteligencia global de China? Quizás la falta de luz en las calles de La Habana no es más que una pantalla de humo… o más bien de sombra. Porque claro, nada dice «espionaje de alto nivel» como un apagón que dura toda la noche.

Mientras tanto, los cubanos siguen lidiando con la falta de energía, viendo cómo el hielo se derrite en sus refrigeradores, preguntándose si la próxima vez que se vaya la luz será porque alguien en Beijing está ajustando una antena en la azotea del vecino. Porque si algo sabemos, es que las antenas de espionaje chino no funcionan con paneles solares.

Es divertido imaginar que Cuba, un país con desafíos económicos y energéticos masivos, es también el escenario de una operación global de espionaje chino. Pero la verdad es que, entre apagones, crisis económicas y la simple logística de hacer funcionar equipos de espionaje de última generación, parece más probable que estas teorías sean tan oscuras como las noches cubanas durante los apagones. Así que, mientras algunos sueñan con bases secretas y antenas gigantes, la mayoría de los cubanos solo están soñando con el regreso de la luz.

Exasesora de la Gobernadora de Nueva York Acusada de Actuar como Agente del Gobierno Chino

Según reporta CNN, Linda Sun, exasesora de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha sido acusada de actuar como agente del Gobierno de China, según informó este martes el fiscal federal Breon Peace. Sun, quien anteriormente ocupó el cargo de jefa adjunta de personal de Hochul, enfrenta cargos por violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, fraude de visados, contrabando de extranjeros y conspiración de lavado de dinero.

Junto a Sun, su esposo Chris Hu también ha sido acusado de conspiración para cometer fraude bancario, lavado de dinero y uso indebido de medios de identificación, según detalla la acusación presentada. Ambos fueron arrestados en su residencia de Long Island en la mañana del martes y se espera que comparezcan ante el tribunal más tarde en el día.

Los fiscales alegan que Sun actuó como un agente no declarado del Gobierno chino, mientras que Hu facilitó la transferencia de millones de dólares en sobornos para su propio beneficio. La acusación también menciona que Sun violó las normas internas del Gobierno estatal al utilizar su posición para favorecer al Partido Comunista Chino, incluyendo la organización de visitas no autorizadas de funcionarios chinos a Estados Unidos y el bloqueo de acceso a representantes taiwaneses a altos funcionarios del Estado de Nueva York.

El secretario de prensa de la gobernadora Hochul, Avi Small, indicó que Sun fue despedida en marzo de 2023, tras descubrirse pruebas de mala conducta, y que la oficina de la gobernadora ha cooperado plenamente con las autoridades durante la investigación.

Entre las acusaciones, se incluye que Sun y su esposo utilizaron los beneficios obtenidos para adquirir propiedades en Nueva York y Hawái, así como varios vehículos de lujo. Además, los documentos judiciales señalan que Sun facilitó viajes a China para un político neoyorquino de alto nivel y organizó la entrega de bienes costosos, incluyendo comida preparada por el chef personal de un funcionario chino, a su familia en Estados Unidos.

Sun había trabajado en el gobierno de Nueva York por más de una década, ocupando diversos cargos en agencias enfocadas en el desarrollo económico y la diversidad. Su carrera comenzó en 2009 como jefa de personal en la oficina de la representante Grace Meng y continuó con varios puestos de alto nivel en la administración estatal antes de ser nombrada jefa adjunta de personal bajo la administración de Hochul.

La investigación continúa, y tanto Sun como su esposo enfrentan graves acusaciones que podrían tener consecuencias significativas.

Tribunal ruso condena a periodista estadounidense por espionaje en un juicio considerado político

Evan Gershkovich, periodista del Wall Street Journal, fue sentenciado a 16 años de prisión en un centro de máxima seguridad por espionaje, según dictaminó el viernes un tribunal ruso. Tanto el medio de comunicación para el que trabaja como el gobierno de Estados Unidos han denunciado la acusación como una parodia de justicia.

El juicio, que se ha llevado a cabo en secreto y ha sido criticado por su naturaleza política, podría abrir la puerta a negociaciones para un posible intercambio de prisioneros entre Moscú y Washington.

Durante la lectura del veredicto en el Tribunal Regional de Sverdlosk, Gershkovich, quien presentó una apariencia tranquila y cabizbaja, respondió con un simple «no, su señoría» cuando se le preguntó si tenía dudas sobre la decisión. A pesar de la seriedad del momento, el periodista sonrió ocasionalmente y alguien en la sala exclamó: «¡Evan, te amamos!».

Los alegatos finales se realizaron a puerta cerrada y los fiscales inicialmente habían solicitado una condena de 18 años. La defensa del periodista, por su parte, ha sostenido su inocencia durante todo el proceso.

El presidente estadounidense Joe Biden ha reaccionado a la sentencia afirmando que Gershkovich fue objetivo de represalias por parte del gobierno ruso simplemente por ejercer su profesión periodística. «El periodismo no es un delito», afirmó Biden, prometiendo continuar presionando por la liberación del reportero.

Almar Latour y Emma Tucker, altos ejecutivos de Dow Jones y del Wall Street Journal respectivamente, describieron la condena como una «vergonzosa y farsesca sentencia». «Evan ha pasado 478 días en prisión, detenido injustamente… Seguiremos haciendo todo lo posible para presionar por su liberación y apoyar a su familia», declararon.

Gershkovich fue detenido el 29 de marzo de 2023 durante un viaje de trabajo en Ekaterimburgo, bajo la acusación de recolectar información secreta para Washington, una afirmación que las autoridades rusas no han respaldado con evidencias concretas.

El periodista ha estado detenido en la prisión de Lefortovo en Moscú, conocida por su uso durante las purgas de Stalin, y fue trasladado a Ekaterimburgo para el juicio. Su caso ha resaltado la creciente represión contra la libertad de prensa en Rusia, particularmente desde el inicio de la invasión de Ucrania.

El caso de Gershkovich ha reavivado el debate sobre la libertad de prensa y la utilización de cargos de espionaje para reprimir a periodistas extranjeros. A medida que continúan las discusiones sobre un posible intercambio de prisioneros, la comunidad internacional observa atentamente, esperando un desenlace que pueda ser tanto prolongado como complejo.