Un grupo de santeras y practicantes de la religión afrocubana se reunió este sábado en la capital cubana para realizar una ceremonia espiritual en favor de la salud del papa Francisco, quien permanece bajo atención médica en Roma debido a complicaciones respiratorias. Vestidas de blanco, con turbantes y collares rituales, las creyentes invocaron a sus deidades y elevaron plegarias en un acto de profunda devoción.
En uno de los salones principales de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, el ambiente se impregnó de solemnidad mientras las asistentes se congregaban alrededor de un altar cubierto con un manto blanco, donde depositaron velas, flores y una cubeta con agua, elementos simbólicos en la tradición afrocubana. La ceremonia estuvo encabezada por Gloria Esperanza Reyes, una iyalocha de 82 años con décadas de experiencia en la práctica de la santería.
“Se hizo una misa pidiendo por la recuperación del papa Francisco. Queremos que recupere su salud lo antes posible”, expresó Reyes tras el ritual, en el que se invocó especialmente a San Lázaro—conocido en la tradición afrocubana como Babalú Ayé—, así como a Yemayá, deidad de las aguas, y a San Miguel. Durante la ceremonia, las participantes formaron rondas, entonaron cánticos, elevaron sus brazos en señal de plegaria y rociaron agua bendita en señal de purificación.
El sincretismo religioso en Cuba, una fusión de las creencias católicas traídas por los colonizadores españoles y las prácticas espirituales de los esclavos africanos, se ha convertido en un rasgo distintivo de la identidad religiosa de la isla. La santería, con sus rituales y deidades, goza de una gran influencia y cuenta con un amplio número de seguidores, incluso entre aquellos que también se identifican como católicos.
Dania Montero, una de las participantes de la ceremonia y profesional de la salud, destacó la fuerza de la espiritualidad afrocubana: “Estamos canalizando toda nuestra energía para ayudar a su recuperación. Somos una religión poderosa y creemos en la sanación espiritual”.
Mientras tanto, el Vaticano informó que la condición del papa Francisco se mantiene estable tras la crisis respiratoria sufrida el viernes. Aunque ha podido reducir el uso de ventilación asistida, continúa bajo monitoreo médico debido a la preocupación por su evolución. Desde distintos puntos del mundo, líderes religiosos y fieles han manifestado su apoyo al pontífice, reflejando el alcance global de su figura y su influencia en comunidades de fe diversas.