La historia de la inmigración cubana hacia Estados Unidos ha estado marcada por decisiones adoptadas durante administraciones demócratas y republicanas que, en distintos momentos, facilitaron la llegada, protección o regularización de cientos de miles de ciudadanos procedentes de la isla.
Uno de los primeros antecedentes ocurrió durante la presidencia de John F. Kennedy, quien impulsó la asistencia federal a los cubanos que comenzaron a llegar masivamente tras 1959. En 1962 fue aprobada la Migration and Refugee Assistance Act, mientras el gobierno federal desarrollaba el Cuban Refugee Program para atender a quienes llegaban al país.
Un paso decisivo llegó el 2 de noviembre de 1966, cuando el presidente Lyndon B. Johnson firmó la denominada Ley de Ajuste Cubano, que permitió a determinados ciudadanos cubanos admitidos o puestos bajo parole en Estados Unidos solicitar posteriormente la residencia permanente.
Durante la administración de Jimmy Carter, el Congreso aprobó la Refugee Act de 1980, firmada por el presidente ese mismo año y considerada una pieza fundamental en la modernización del sistema estadounidense de admisión de refugiados. También en 1980 se produjo el éxodo del Mariel, por el que alrededor de 125,000 cubanos llegaron a Estados Unidos.
La política migratoria hacia Cuba también tuvo importantes episodios durante gobiernos republicanos. Bajo la presidencia de Ronald Reagan, Washington y La Habana alcanzaron en diciembre de 1984 un acuerdo migratorio que buscó restablecer mecanismos de inmigración regular después del éxodo del Mariel y abordar la situación de determinados migrantes llegados durante aquella crisis. El acuerdo fue suspendido por Cuba en 1985 y restablecido en 1987.
Años después, durante la presidencia de Bill Clinton, Estados Unidos y Cuba alcanzaron los acuerdos migratorios de 1994 y 1995. Washington se comprometió a procesar al menos 20,000 inmigrantes cubanos anualmente y comenzó a devolver a la isla a determinados cubanos interceptados en el mar que no demostraran un temor fundamentado de persecución. De ese contexto surgió la política posteriormente conocida como “pies secos, pies mojados”.
Clinton también firmó en 1997 la Ley NACARA, que permitió a determinados ciudadanos de Cuba y Nicaragua que cumplían los requisitos establecidos solicitar el ajuste de estatus a residente permanente en Estados Unidos.
Estas medidas no fueron idénticas ni respondieron al mismo contexto político. Algunas estuvieron dirigidas específicamente a los cubanos, mientras otras formaron parte de reformas migratorias más amplias. Sin embargo, en conjunto constituyen capítulos fundamentales para entender la presencia de la comunidad cubana en Estados Unidos.
Demócratas como Kennedy, Johnson, Carter y Clinton, así como republicanos como Reagan, participaron en diferentes etapas de una política migratoria hacia Cuba que durante décadas transformó la vida de numerosas familias cubanas.
Más allá de las diferencias partidistas actuales, los documentos históricos muestran que la inmigración cubana hacia Estados Unidos ha sido moldeada por decisiones adoptadas bajo administraciones de ambos partidos.
La historia de la comunidad cubana en Estados Unidos también está escrita en esas leyes, acuerdos y políticas migratorias.
Foto: Henry Ponce Sanchez Facebook
#Cuba #CubanosEnEstadosUnidos #EstadosUnidos #Inmigración #LeyDeAjusteCubano #Historia #CubaHerald




