ICE arrestó a casi 50.000 inmigrantes en julio, la cifra mensual más alta del segundo mandato de Trump

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) arrestó a 49.571 personas durante julio, la mayor cifra registrada en un solo mes desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, según datos gubernamentales analizados por The Associated Press.

La cifra representa un incremento del 15% respecto a junio, cuando se contabilizaron 43.021 arrestos, y un aumento del 70% frente a febrero, mes en el que ICE había registrado 29.241 detenciones. Los datos fueron entregados por la propia agencia al Deportation Data Project, con sede en las universidades de California en Berkeley y UCLA.

El fuerte crecimiento se produce mientras la Administración Trump continúa impulsando su política de deportaciones, aunque con una estrategia menos visible que los grandes operativos desarrollados anteriormente en ciudades como Chicago, Los Ángeles o Minneapolis.

Entre las tácticas que han adquirido mayor protagonismo aparecen las detenciones durante controles de tráfico, además de una creciente colaboración entre ICE y departamentos de Policía estatales y locales.

Precisamente, las agencias policiales que mantienen acuerdos de cooperación con ICE fueron responsables de unas 6.500 detenciones en julio, equivalentes aproximadamente al 13% de todos los arrestos migratorios realizados durante ese mes. Un año antes, estas agencias representaban menos del 5% del total mensual.

Florida y Texas se han convertido en dos de los principales centros de la ofensiva migratoria. Ambos estados concentraron conjuntamente cerca de 20.000 arrestos durante julio, en buena medida debido a la expansión de los acuerdos conocidos como 287(g), que permiten a determinadas autoridades estatales y locales ejercer funciones relacionadas con la aplicación de las leyes federales de inmigración.

Los datos también muestran que el incremento de las detenciones no se limita a personas con antecedentes penales. Más de la mitad de los arrestados en julio no habían sido condenados por delitos ni enfrentaban cargos criminales, mientras que menos de una cuarta parte tenía alguna condena. Aproximadamente la mitad de las detenciones se realizaron además directamente en las comunidades y no mediante transferencias desde cárceles locales.

La diferencia con el período anterior al regreso de Trump a la Casa Blanca es considerable. En el mes previo a su toma de posesión, ICE registraba algo más de 8.000 arrestos mensuales, muchos de ellos correspondientes a inmigrantes que ya estaban bajo custodia de autoridades estatales o locales.

La nueva cifra de julio confirma que la aplicación de las leyes migratorias continúa intensificándose en Estados Unidos, aunque parte de los operativos ahora se desarrolla con menor exposición pública. Para las comunidades inmigrantes, especialmente en estados como Florida, la creciente participación de policías locales significa que encuentros cotidianos, incluidos determinados controles de tránsito, pueden terminar derivando en una intervención migratoria.

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