España ha registrado 20 casos de chikungunya vinculados a personas que habían estado en Cuba, dentro de un fuerte incremento de infecciones importadas detectadas este año. Hasta el 16 de agosto se habían notificado 119 casos en el país, frente a 42 en el mismo período de 2025.
Los datos, atribuidos a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, muestran que Bolivia encabeza el origen de los casos importados, con 54, mientras Cuba aparece con 20, situándose entre los principales países de procedencia de las infecciones notificadas en España.
El aumento es significativo: los 119 casos registrados hasta mediados de agosto representan casi el triple de los 42 contabilizados durante el mismo período del año pasado. Hasta ahora, todos los casos identificados en España durante 2026 han sido considerados importados, sin constancia de transmisión autóctona sostenida.
Por comunidades autónomas, Cataluña concentra el mayor número de diagnósticos, con 30 casos, seguida de la Comunidad Valenciana, con 27, y Madrid, con 13, según los datos divulgados.
La principal preocupación sanitaria radica en que el Aedes albopictus, conocido popularmente como mosquito tigre y capaz de transmitir chikungunya, dengue y zika, ya está establecido en diferentes zonas de España, particularmente en el litoral mediterráneo.
Esto crea la posibilidad de que un viajero infectado en otro país sea picado por un mosquito en España y que posteriormente ese insecto pueda transmitir el virus a otras personas. Especialistas consideran que existe un riesgo potencial de episodios de transmisión local, especialmente durante los meses cálidos, cuando aumenta la actividad del mosquito.
El chikungunya suele provocar fiebre de aparición repentina, intenso dolor en las articulaciones, dolor muscular, cefalea, cansancio y erupciones cutáneas. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera, el dolor articular puede persistir durante semanas o meses en algunos casos.
El incremento de diagnósticos procedentes de Cuba adquiere especial relevancia debido al elevado movimiento de viajeros entre la Isla y España. La detección de casos importados no significa, sin embargo, que las personas enfermas transmitan directamente el chikungunya a otras personas: para que se produzca la cadena habitual de transmisión interviene un mosquito susceptible que primero pica a una persona infectada.
En paralelo, España ha registrado este año 143 casos importados de dengue, por debajo de los 195 contabilizados durante el mismo período de 2025, mientras los casos de zika disminuyeron de ocho a tres.
Las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia epidemiológica y entomológica para reducir el riesgo de circulación local. Entre las principales medidas preventivas se encuentran eliminar recipientes donde pueda acumularse agua, utilizar repelentes y reducir la exposición a las picaduras en áreas con presencia del mosquito tigre.
Los especialistas recomiendan además que las personas que regresen de zonas con circulación de chikungunya y desarrollen fiebre, dolores articulares o musculares, cefalea u otros síntomas compatibles informen al personal sanitario sobre sus viajes recientes, un dato importante para orientar el diagnóstico y activar las medidas de vigilancia necesarias.
El notable incremento de casos importados durante 2026 refuerza la importancia de la vigilancia tanto en España como en los países donde existe circulación activa del virus, entre ellos Cuba.
Fuentes: Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica de España, EFE y CubitaNOW.
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