El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que Cuba “se está acercando” a su país, una inesperada declaración pronunciada durante la ceremonia de dedicación de la Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt en Medora, Dakota del Norte.
Trump hizo el comentario mientras recordaba la participación de Theodore Roosevelt en la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898 y la posterior retirada de España de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. “Y hablando de Cuba, después de muchas, muchas décadas, está viniendo hacia nosotros”, afirmó el mandatario, sin ofrecer detalles sobre el significado político o diplomático de sus palabras.
La frase genera interrogantes debido a que, apenas un día antes, el canciller cubano Bruno Rodríguez aseguró que los contactos iniciados este año entre La Habana y Washington no habían mostrado avances. Rodríguez sostuvo que las conversaciones estaban acompañadas por nuevas amenazas y medidas económicas, aunque reiteró que Cuba permanecía abierta al diálogo bajo condiciones de respeto mutuo.
El comentario de Trump también contrasta con la intensificación de la presión estadounidense sobre el Gobierno cubano. Durante junio, Washington sancionó a Miguel Díaz-Canel, Raúl Castro, Lis Cuesta, Manuel Anido Cuesta y Alejandro Castro, además de incorporar nuevas entidades estatales a sus listas de restricciones.
La Administración Trump sancionó igualmente a la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo, conocida como CUPET, una medida que congela cualquier activo de la compañía bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe, con excepciones limitadas, las transacciones con ciudadanos o empresas de Estados Unidos. La decisión añade obstáculos a las importaciones de combustible de una isla afectada por apagones prolongados y una grave escasez energética.
El 23 de junio, el Gobierno estadounidense anunció además restricciones contra otras entidades vinculadas al sector militar, financiero, logístico, minero y siderúrgico cubano. Washington sostiene que estas compañías sirven para financiar y mantener las estructuras de poder, mientras La Habana afirma que las sanciones profundizan las carencias que afectan directamente a la población.
Trump no precisó si su declaración aludía a conversaciones reservadas, a posibles cambios dentro de Cuba o simplemente a su expectativa de que la presión económica obligue al Gobierno cubano a negociar. Mientras no exista una explicación oficial, la frase permanece abierta a interpretaciones y no constituye por sí sola evidencia de una normalización entre ambos países.
El mandatario realizó estas declaraciones durante la inauguración de un complejo de 96.000 pies cuadrados, construido en las Badlands de Dakota del Norte para preservar el legado de Theodore Roosevelt. La biblioteca, cuyo costo ronda los 450 millones de dólares, abrirá oficialmente al público el 4 de julio, coincidiendo con el aniversario 250 de la independencia estadounidense.




