Al menos cinco heridos en un ataque con arma blanca en el centro de Ámsterdam

ÁMSTERDAM, Países Bajos — Al menos cinco personas resultaron heridas este jueves tras un apuñalamiento ocurrido en las inmediaciones de la céntrica plaza Dam, uno de los puntos más concurridos de la capital neerlandesa. El presunto autor del ataque fue detenido por la Policía poco después del incidente, según reporta Europa Press.

El suceso se produjo alrededor de las 15:30 horas y generó una rápida movilización de los servicios de emergencia, que incluyó la presencia de ambulancias, unidades policiales y un helicóptero médico. La Policía acordonó la zona para garantizar la seguridad y facilitar las labores de investigación.

Entre los heridos se encuentran cinco personas de diferentes nacionalidades: una pareja estadounidense de 67 y 69 años, un ciudadano polaco de 26, una mujer belga de 73 y una joven de 19 años, residente de Ámsterdam. Todos fueron trasladados a centros hospitalarios y, según el parte médico preliminar, sus vidas no corren peligro.

El presunto agresor fue detenido en una calle cercana al lugar del ataque gracias a la colaboración de un ciudadano que alertó a las autoridades. La Policía informó que el detenido también fue ingresado en un hospital debido a una herida en la pierna.

Por el momento, los motivos detrás del ataque no han sido esclarecidos. La Policía de Ámsterdam ha hecho un llamado público para que testigos o personas que dispongan de material audiovisual del incidente lo compartan con las autoridades, con el objetivo de avanzar en la investigación.

La alcaldesa de la ciudad, Femke Halsema, abandonó una reunión del consejo de gobierno municipal tras conocer los hechos. Más tarde, declaró que la investigación del ataque es una “prioridad absoluta” para el Ayuntamiento y que se están dedicando todos los recursos necesarios para esclarecer lo ocurrido.

Aunque no se han formulado hipótesis oficiales sobre las causas del apuñalamiento, el caso continúa abierto y bajo la supervisión de las autoridades judiciales y policiales. El suceso ha generado preocupación entre la ciudadanía y reaviva el debate sobre la seguridad en los espacios públicos de la capital neerlandesa.

El primer ministro de Países Bajos condena la «caza del judío» tras los disturbios en Ámsterdam

El primer ministro de Países Bajos, Dick Schoof, ha expresado su firme condena a lo que ha descrito como una «caza del judío», refiriéndose a los ataques dirigidos contra aficionados del equipo de fútbol Maccabi Tel Aviv tras su encuentro con el Ajax de Ámsterdam el pasado jueves. Según reporta Europa Press, el mandatario holandés manifestó su indignación por estos actos, subrayando que «se cazó a los judíos» y mostrando su vergüenza de que algo así ocurra en el país.

Durante una rueda de prensa, Schoof defendió las medidas adoptadas por su gobierno, aunque él mismo se encontraba en Hungría el viernes en reuniones con otros líderes europeos para abordar el antisemitismo. «Estaba en contacto con todo el mundo en la mañana del viernes. Consideré que era mejor emplear mis energías en hablar con mis colegas europeos sobre antisemitismo», señaló. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de haber regresado de Hungría, reiteró que «hizo todo lo que debía hacer».

El primer ministro reconoció que Países Bajos ha fallado en su deber de proteger a la comunidad judía, destacando la implicación de jóvenes inmigrantes en los disturbios como un reflejo de problemas de integración en la sociedad. «Es una degeneración moral absoluta», afirmó al respecto.

Disturbios y reacciones

Los incidentes han generado una respuesta contundente de las autoridades israelíes, quienes calificaron los actos de «pogromo» debido a la persecución sufrida por judíos e israelíes en Ámsterdam. Las autoridades holandesas, en respuesta a la violencia, decretaron el estado de emergencia en la ciudad, restringiendo manifestaciones para evitar nuevos altercados. A pesar de estas medidas, el domingo medio centenar de personas fueron detenidas durante una protesta propalestina que denunciaba la violencia de los seguidores israelíes.

Ante las acusaciones de vandalismo por parte de los aficionados israelíes, como el retiro de banderas palestinas y cánticos racistas, Schoof rechazó cualquier intento de comparación entre ambos actos. «Gritar y arrancar una bandera de una fachada es muy distinto a cazar judíos. Son dos cosas diferentes», aclaró. Finalizó su declaración subrayando que «no hay nada que justifique la violencia antisemita» y reafirmando su compromiso para erradicar estos actos en Países Bajos.