La madrugada espirituana vivió horas de tensión tras la fuga de un babuino adulto que logró salir de su recinto y generó un amplio despliegue de búsqueda en zonas cercanas al zoológico provincial. El incidente activó a equipos especializados, personal del Ministerio del Interior y veterinarios, que trabajaron durante más de cuatro horas para recuperar al animal sin causar daños.
Según relataron testigos, la escapada ocurrió cuando el primate consiguió abrir el mecanismo de seguridad de su encierro. La ausencia fue detectada minutos después, lo que desató un operativo que se extendió por varias manzanas y despertó a numerosos residentes por el movimiento de vehículos oficiales, luces en los patios y agentes recorriendo los alrededores.
El animal —de comportamiento dominante y potencialmente peligroso si se siente acorralado— fue localizado en las alturas de una construcción cercana, observando el entorno sin emitir sonidos. Su postura obligó a las autoridades a actuar con extrema cautela para evitar situaciones de riesgo tanto para la población como para el propio babuino.
Los intentos iniciales de sedación no dieron resultado; sin embargo, un cuarto disparo tranquilizante permitió reducir parcialmente su movilidad. En ese momento, un cuidador que había trabajado con él durante años fue clave para calmarlo: el primate reconoció su voz, se relajó y permitió que el equipo de captura actuara sin necesidad de emplear fuerza.
El episodio concluyó sin heridos, pero dejó al descubierto deficiencias en la infraestructura de seguridad del zoológico, lo que llevó a ordenar una revisión inmediata de cerraduras, barreras y protocolos de manejo. También reavivó el debate sobre la convivencia de cientos de familias que residen pared con pared junto a recintos donde se mantienen animales que requieren medidas estrictas.
Este suceso no es aislado. En otras instalaciones del país se han reportado fugas de primates y otros animales, lo que incrementa la preocupación ciudadana y la demanda de reforzar la seguridad en entornos donde la fauna en cautiverio pueda representar un riesgo.
La madrugada quedará marcada por la mezcla de temor, sorpresa y expectación: la historia del babuino que paralizó un barrio entero y obligó a revisar prácticas de manejo animal que, a la luz de los hechos, necesitan mayor inversión y profesionalización.
#SanctiSpíritus #Fauna #Zoológico #Seguridad #Cuba #CubaHerald





