La política vuelve a parecer una telenovela de contradicciones. Diosdado Cabello, uno de los rostros más radicales del chavismo y del discurso antiestadounidense, aparece ahora sonriente junto al general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, pese a que Washington mantiene una recompensa de hasta 25 millones de dólares por información que conduzca a su arresto o condena.
Durante años, Cabello desafió públicamente a Estados Unidos y construyó su imagen sobre la confrontación con Washington. Sin embargo, la fotografía junto a representantes estadounidenses muestra que, cuando se trata de poder, seguridad o intereses políticos, el discurso ideológico puede cambiar de tono con sorprendente facilidad.


La imagen ha generado numerosas reacciones porque expone una contradicción difícil de justificar: al pueblo se le pidió resistencia contra el “imperialismo”, mientras las élites chavistas pueden aparecer estrechando manos con los mismos actores a los que llamaban enemigos.
Nada de esto borra las acusaciones contra Cabello ni la recompensa vigente de Estados Unidos. Al contrario, obliga a preguntar qué se está negociando, bajo qué condiciones y por qué una figura señalada por Washington aparece ahora en un escenario de aparente cordialidad.
Para muchos venezolanos, la escena no parece diplomacia: parece una burla. Después de años de propaganda, persecución y discursos incendiarios, la foto deja un mensaje incómodo: el odio se vende al pueblo, pero las negociaciones se reservan para los poderosos.
#Venezuela #DiosdadoCabello #ComandoSur #EstadosUnidos #Chavismo #PoliticaInternacional #CubaHerald




