La Habana — La confirmación por parte de Miguel Díaz-Canel de que los planes de transición energética se han desplazado hasta 2050, revelada tras una pregunta formulada por una periodista de la ACN, ha provocado una ola de críticas en redes sociales y un creciente malestar entre ciudadanos que enfrentan apagones prolongados, escasez de combustible y dificultades económicas persistentes.
Durante su intervención, el gobernante también reconoció que el país acumula más de cuatro semanas prácticamente sin generación distribuida, un componente clave del sistema eléctrico destinado a aliviar la falta de energía en momentos críticos. La admisión ha sido interpretada por muchos como evidencia de la profundidad de la crisis energética y de las limitaciones actuales para revertirla a corto plazo.
Las reacciones en plataformas digitales han sido particularmente duras. Usuarios expresaron que “mover la solución hasta 2050 es admitir que varias generaciones seguirán viviendo apagones”, mientras otros señalaron que “la población no puede esperar décadas para algo tan básico como la electricidad”. También abundaron comentarios que cuestionan la reiteración de diagnósticos sin resultados visibles, con opiniones que resumen el sentimiento de agotamiento social ante promesas que no terminan de concretarse.
Algunos ciudadanos apuntan a la falta de transparencia sobre los plazos reales y la financiación de los proyectos energéticos, mientras otros vinculan la crisis a problemas estructurales de gestión económica y planificación. La preocupación central sigue siendo el impacto cotidiano: transporte irregular, dificultades en la producción de alimentos, afectaciones al comercio y deterioro de la calidad de vida.
Aunque el discurso oficial insiste en la necesidad de resistencia económica, ahorro energético y reorganización productiva, la percepción pública refleja un nivel creciente de frustración. Analistas consideran que sin inversiones sostenidas, acceso estable a combustible y modernización tecnológica, la recuperación energética seguirá siendo lenta y con efectos sociales sensibles.
El desarrollo de la situación energética continuará siendo uno de los factores más determinantes para la estabilidad económica y social del país en los próximos años, especialmente ante expectativas ciudadanas cada vez más críticas y exigentes.
#Cuba #CrisisEnergetica #Electricidad #DiazCanel #EconomiaCubana





