Cuba lleva a la ONU su ofensiva diplomática contra el cerco petrolero de EE.UU.

El Gobierno cubano presentará este lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU su denuncia sobre el cerco petrolero impuesto por Estados Unidos, tras una gira internacional encabezada por el canciller Bruno Rodríguez por Asia y Europa en busca de respaldo político y ayuda económica.

La intervención tendrá lugar en el marco del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, donde La Habana intentará colocar el debate energético dentro del ámbito de los derechos fundamentales, argumentando que las restricciones al suministro de combustible agravan la crisis económica y social que enfrenta el país.

La actual tensión se produce luego de que Washington endureciera su política hacia la isla, cortando el flujo de petróleo procedente de Venezuela y advirtiendo con aranceles y sanciones a terceros países o empresas que faciliten suministros energéticos a Cuba. La medida ha impactado directamente en la generación eléctrica, el transporte y la actividad productiva nacional, en un contexto de prolongados apagones y escasez.

Ante este escenario, el Ejecutivo cubano activó un plan de contingencia interno y envió a Rodríguez como “enviado especial” del Partido Comunista y del Gobierno para consolidar apoyos. La gira incluyó visitas a VietnamChinaEspañaRusia y Francia.

En Hanói, las autoridades vietnamitas reiteraron su disposición de apoyar a Cuba “dentro de sus capacidades”. Vietnam es actualmente uno de los principales socios comerciales de la isla en Asia y ha realizado donaciones de arroz y asistencia financiera en los últimos meses.

En Pekín, el canciller sostuvo encuentros con altos dirigentes del Partido Comunista chino y responsables de cooperación internacional. A finales de enero, el presidente Xi Jinping aprobó un paquete de ayuda emergente que incluye asistencia financiera y el envío de miles de toneladas de arroz.

La parada en Madrid buscó mantener abiertos canales de diálogo político y económico con España, país con fuertes vínculos históricos y empresariales con la isla. Aunque no es un aliado estratégico en el sentido político, España ha mantenido una postura favorable al diálogo y al rechazo de sanciones unilaterales.

En Moscú, Rodríguez fue recibido por el presidente Vladímir Putin, quien calificó de “inaceptables” las nuevas sanciones estadounidenses. El Gobierno ruso ha señalado que enviará petróleo a Cuba como ayuda humanitaria, aunque sin precisar volúmenes ni cronogramas. Para La Habana, el respaldo ruso representa un alivio inmediato, pero también implica un mayor alineamiento geopolítico en un escenario internacional marcado por tensiones entre Moscú y Occidente.

La última escala antes de su intervención en la ONU fue París, donde el canciller cubano insistió en que la presión energética de Washington tiene efectos directos sobre los derechos económicos y sociales de la población.

Hasta el momento, los resultados concretos de la gira no han sido detallados públicamente, más allá de anuncios preliminares de cooperación y promesas de asistencia. El Gobierno cubano apuesta ahora por internacionalizar el debate y trasladarlo al plano multilateral, buscando apoyo diplomático frente a lo que considera una escalada de medidas coercitivas.

La intervención ante el Consejo de Derechos Humanos marcará un nuevo capítulo en la estrategia de La Habana para enfrentar la presión estadounidense. Más allá del discurso político, el desafío inmediato sigue siendo energético: garantizar combustible suficiente para sostener la red eléctrica y evitar un deterioro mayor en las condiciones de vida de la población.

Fuente: Agencia EFE / Europa Press / RTVE / Canal Caribe

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