La creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente denunció que permaneció desde las 10:00 de la mañana hasta aproximadamente las 9:00 de la noche en una estación policial de La Habana, donde habría sido interrogada, amenazada con prisión y obligada a firmar una advertencia oficial relacionada con sus publicaciones en redes sociales.
En un video difundido este viernes, la joven explicó que solo pudo ofrecer su testimonio horas después porque, según afirmó, durante la citación le retiraron el teléfono y quedó incomunicada. Benítez aseguró que pasó casi cuatro horas sentada en el salón principal de la unidad antes de ser conducida a un interrogatorio realizado por un hombre y una mujer.
Según su relato, los agentes cuestionaron reiteradamente el contenido de sus videos y le exigieron modificar el tipo de publicaciones que realiza. La joven sostuvo que las autoridades interpretaron algunas de sus expresiones como posibles llamados al desorden público, una acusación que rechazó de manera categórica: “Yo simplemente me expreso y aquel que se identifica, pues felicidades”, afirmó.
Benítez también declaró que fue obligada a firmar un documento de advertencia vinculado, según le indicaron, con el artículo 268 del Código Penal cubano. La creadora pidió una copia del documento para conservar constancia del procedimiento, pero aseguró que los funcionarios se negaron a entregársela. Esa negativa impide que pueda verificar por escrito el contenido exacto de la advertencia y las acusaciones formuladas en su contra.
La joven señaló además que pasó casi 12 horas sin alimentarse adecuadamente, pese a padecer anemia, y que salió de la estación con dolor de cabeza, agotamiento físico y una fuerte sensación de impotencia. En el video afirmó que regresó a su casa durante un apagón y que su familia tuvo que cocinar con carbón, una escena que resume la contradicción entre las carencias cotidianas del país y el despliegue policial destinado a vigilar opiniones en redes sociales.
El caso representa un nuevo episodio de presión contra jóvenes que utilizan internet para expresar críticas, denunciar problemas sociales o cuestionar decisiones oficiales. Citar durante casi 12 horas a una persona, mantenerla incomunicada, amenazarla con prisión y negarle copia de los documentos que firma constituye una práctica profundamente cuestionable y contraria a garantías básicas como la libertad de expresión, el debido proceso y el derecho a conocer formalmente cualquier acusación.
Anna Sofía agradeció el respaldo recibido dentro y fuera de Cuba, así como la presencia de personas que permanecieron cerca de la estación durante la jornada. “Es lo mismo de siempre: intentar callar, reprimir y amenazar”, expresó antes de concluir su mensaje reclamando libertad para todos.
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