Avión Il-96 de Cubana parte a Caracas en misión de repatriación

El aeropuerto internacional de La Habana fue escenario este lunes de movimientos inusuales relacionados con la posible repatriación de los 32 cubanos fallecidos recientemente en Venezuela. Informaciones procedentes de círculos aeronáuticos y del movimiento comunitario señalan que un Ilyushin Il-96-300, el principal avión de largo alcance de Cubana de Aviación, habría despegado hacia Caracas para trasladar los cuerpos a territorio nacional.

La versión que ha circulado describe un operativo organizado con extrema reserva, coordinado por efectivos militares y sin la participación del personal civil habitual de la terminal. Esta circunstancia ha alimentado un debate público sobre el papel del Estado cubano en la gestión de la crisis venezolana y sobre las consecuencias de involucrar a ciudadanos en escenarios de seguridad internacional que no siempre son explicados con claridad.

El traslado de las víctimas ocurre tras el reconocimiento oficial de las muertes por parte de instituciones nacionales y el decreto de duelo nacional, un gesto que muchos interpretan como un cambio en la narrativa mantenida durante años sobre la presencia de personal cubano en Venezuela. Para no pocos residentes, la decisión llega tarde y solo después de que la tragedia alcanzó dimensiones imposibles de ocultar.

En Caracas, familiares de reclutas del servicio militar obligatorio denunciaron la incomunicación de jóvenes en bases y la retirada de teléfonos móviles, por temor a eventuales envíos de tropas. Estos testimonios reflejan la ansiedad social que se vive tanto en Venezuela como en Cuba, especialmente por el impacto que la situación política puede tener sobre el suministro de petróleo, las rutas comerciales y el costo de la vida cotidiana.

Analistas consultados por CubaHerald consideran que la estrategia de Estados Unidos en Venezuela ha combinado acciones de inteligencia con presión económica, factores que influyen en la conducta de las élites internas y en las decisiones de La Habana. Desde una mirada crítica, la repatriación no es solo un acto humanitario, sino un mensaje político que intenta proyectar control en un momento de fracturas dentro del antiguo orden venezolano.

Mientras las autoridades realizan evaluaciones técnicas para determinar responsabilidades, vecinos de Holguín y Matanzas han reclamado mayor transparencia informativa. Sostienen que la población tiene derecho a conocer cómo se adoptan estas operaciones y qué garantías existen para que los procesos se conduzcan con respeto a la Ley y sin convertir el dolor en simple instrumento de propaganda.

CubaHerald opina que la repatriación debería marcar el inicio de una política exterior más responsable, donde la protección de la vida se coloque por encima de cualquier cálculo ideológico. La región necesita estabilidad y no relatos confusos que empujen a más migración, abandono de familias y deterioro del orden público.

El caso del avión de Cubana se inscribe así en un tablero mayor de geopolítica, donde Cuba vuelve a quedar en medio de decisiones ajenas y propias que no siempre dialogan con el sentir ciudadano. El país observa, espera y teme, y esa mezcla es el verdadero titular que aún nadie se atreve a escribir.

#CubaHerald #CubanaDeAviación #Venezuela #Repatriación #32Cubanos #DueloNacional #Geopolítica #RespetoALaLey

Autor

×