La Habana. – Cuba se encamina hacia uno de los cierres de año más críticos en materia energética. Para este lunes 29 de diciembre de 2025, la Unión Eléctrica (UNE) adelantó que el Sistema Eléctrico Nacional enfrentará una afectación simultánea estimada de 55 % al 65 % del territorio nacional durante el horario pico nocturno, reflejo de una infraestructura al borde del colapso y de la falta de capacidad de generación para sostener la demanda ciudadana.
Los datos divulgados por el parte diario de la UNE exponen una ecuación insostenible:
- Disponibilidad estimada: 1,488 MW
- Demanda máxima prevista: 3,450 MW
- Déficit de generación: 1,962 MW
- Afectación total programada: más de 2,000 MW
La consecuencia directa de estas cifras es evidente: gran parte del país enfrentará apagones generalizados, mientras las provincias fuera de La Habana continúan reportando interrupciones que sobrepasan 15 horas diarias, con impacto directo en la vida cotidiana, la producción de alimentos, los servicios de salud y el comercio interno.
Una matriz energética desbordada
La crisis actual responde a una combinación de obsolescencia tecnológica, falta de mantenimiento acumulado y escasez de combustible:
- Seis termoeléctricas fuera de servicio. Entre las unidades detenidas destacan la CTE Santa Cruz unidad 2 y la CTE Carlos Manuel de Céspedes unidad 4, ambas en mantenimiento. La Central Antonio Guiteras, pieza clave del sistema, continúa afectada tras una avería en líneas de transmisión, reduciendo aún más el margen operativo.
- Generación distribuida paralizada. Al menos 91 emplazamientos de motores y toda la infraestructura de Moa están fuera de operación por falta de diésel y fueloil.
- Lubricantes ausentes. Una docena de motores se mantienen detenidos por ausencia de aceites específicos, restando al sistema otros 138 MW.
La magnitud de estas limitaciones ha profundizado una crisis económica que ya acumula una contracción del 11 % en los últimos cinco años, según estimaciones independientes. El sector privado, las cadenas productivas estatales y las actividades esenciales continúan dependiendo de grupos electrógenos domésticos, muchos de los cuales tampoco cuentan con suministro de diésel.
Renovables: avances insuficientes
Aunque el gobierno sostiene que la introducción de nuevos parques fotovoltaicos permitirá aliviar la carga del SEN, su peso real aún es limitado. Este domingo, la energía solar aportó un pico de 654 MW al mediodía, pero su contribución desaparece prácticamente durante la noche, cuando ocurre la mayor demanda.
Un final de año que anticipa un 2026 inestable
El récord histórico de afectación se registró el 8 de diciembre, cuando el déficit dejó sin electricidad al 62 % de la isla. A solo tres semanas, el escenario se repite, y las autoridades advierten que la estabilidad dependerá estrictamente de la entrada en funcionamiento de las unidades actualmente detenidas.
La población, entretanto, continúa enfrentando noches enteras sin electricidad, jornadas laborales interrumpidas y una presión emocional que se acumula en un país que cierra el año con más preguntas que respuestas sobre su futuro energético.
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