Washington, Estados Unidos — La administración del presidente Donald Trump ordenó la suspensión inmediata del Programa de Visas de Diversidad, conocido popularmente como la lotería de la green card, luego de confirmarse que el presunto autor del tiroteo en la Universidad de Brown y del asesinato de un profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) había obtenido la residencia permanente legal a través de ese mecanismo migratorio.
La decisión fue anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien afirmó que actuaba “por instrucción directa del presidente”. En un mensaje difundido en la red social X, Noem sostuvo que el programa representa un riesgo y aseguró que el atacante “nunca debió haber sido admitido en el país”, ordenando al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) pausar de inmediato la aplicación del programa.
El sospechoso, identificado como Claudio Manuel Neves Valente, ciudadano portugués de 48 años, fue hallado muerto en una unidad de almacenamiento en New Hampshire, con una herida de bala que las autoridades describieron como autoinfligida, horas después de que se confirmara su vinculación con los ataques. De acuerdo con la investigación oficial, Neves Valente llegó a Estados Unidos en el año 2000 con una visa de estudiante para cursar estudios de posgrado en Brown. Aunque se matriculó en un programa doctoral de física, abandonó sus estudios en 2001 y se retiró formalmente dos años más tarde. Su paradero y actividades durante más de una década permanecen poco claros hasta que, en 2017, fue seleccionado en el Programa de Visas de Diversidad y posteriormente obtuvo la residencia permanente.
El Programa de Visas de Diversidad fue creado por el Congreso en la década de 1990 con el objetivo de diversificar el origen de los inmigrantes legales en Estados Unidos. Cada año pone a disposición hasta 50.000 visas para ciudadanos de países con bajos índices históricos de inmigración al país. Aunque la selección se realiza mediante sorteo, los beneficiarios deben cumplir requisitos educativos o laborales mínimos, superar entrevistas consulares y someterse a controles de seguridad similares a los de otros procesos migratorios.
La magnitud del programa es considerable. Para el sorteo correspondiente a 2025, cerca de 20 millones de personaspresentaron solicitudes, de las cuales más de 131.000 resultaron seleccionadas, incluyendo familiares directos. En el caso de Portugal, país de origen del atacante, solo 38 visas fueron concedidas en ese ciclo.
La suspensión anunciada ha generado incertidumbre legal y política. Aunque el Departamento de Seguridad Nacional tiene autoridad sobre USCIS, la mayoría de las visas de diversidad son gestionadas por el Departamento de Estado, y el programa está establecido por una ley del Congreso, lo que abre la puerta a posibles impugnaciones judiciales. Organizaciones defensoras de los inmigrantes y expertos legales han advertido que una cancelación total del programa podría requerir acción legislativa.
La medida no resulta inesperada. Trump ha sido un crítico persistente de la lotería de visas desde su primer mandato, argumentando que no se trata de un sistema “basado en méritos” y que puede representar riesgos para la seguridad nacional. En 2017, tras otro ataque violento en Nueva York, el entonces presidente pidió al Congreso eliminar el programa. Durante la pandemia, su administración suspendió temporalmente la emisión de estas visas, una decisión que fue revertida en 2021 bajo el gobierno de Joe Biden.
La suspensión del programa, motivada por un hecho de violencia extrema, reabre el debate sobre el equilibrio entre seguridad, legalidad y política migratoria, y anticipa una nueva confrontación entre la Casa Blanca, el Congreso y los tribunales sobre el alcance de las facultades presidenciales en materia de inmigración.
#EstadosUnidos #Migración #GreenCard #LoteríaDeVisas #DonaldTrump #SeguridadNacional #PolíticaMigratoria





