WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. — El presidente Donald Trump provocó una fuerte controversia política este sábado 17 de octubre después de suspender la aplicación de un amplio paquete de sanciones económicas contra Rusia, apenas horas antes de su entrada en vigor. La decisión desató duras críticas de legisladores republicanos y demócratas, que consideran que la medida favorece al presidente ruso, Vladímir Putin, mientras continúa la guerra contra Ucrania.
Mediante una orden ejecutiva firmada el viernes, Trump dejó en suspenso disposiciones de una legislación que él mismo había promulgado el mes pasado y que contaba con un amplio respaldo del Congreso. La norma, denominada en honor al fallecido senador republicano Lindsey Graham, contemplaba restricciones contra funcionarios, bancos y sectores energéticos rusos, además de posibles aranceles contra países que mantienen importantes relaciones comerciales con Moscú. La Casa Blanca justificó la suspensión alegando razones de interés nacional y la necesidad de preservar las negociaciones para poner fin al conflicto.
La reacción de varios congresistas fue inmediata. El senador republicano Thom Tillis calificó la decisión de «más que irresponsable» y cuestionó que el Gobierno dejara sin aplicar una ley aprobada por el Senado con 86 votos favorables y 11 en contra. Otros republicanos, entre ellos John Cornyn, expresaron su desacuerdo, mientras dirigentes demócratas como Chuck Schumer y Elizabeth Warren criticaron el acercamiento de Washington al Kremlin.
La controversia se intensifica porque Trump anunció recientemente un acuerdo con Putin para permitir la comercialización de diésel ruso, con el objetivo declarado de aliviar los elevados precios de los combustibles. La iniciativa llega a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre y ha provocado cuestionamientos sobre la posibilidad de que los ingresos derivados de esas operaciones contribuyan a financiar las actividades militares de Moscú.
El congresista demócrata Gregory Meeks presentó una propuesta legislativa para bloquear el acuerdo energético con Rusia, mientras otros legisladores anunciaron que buscarán mecanismos para responder a la decisión presidencial. Sin embargo, el receso del Congreso hasta después de las elecciones complica cualquier reacción legislativa inmediata.
Desde Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski cuestionó la suspensión de las sanciones, advirtiendo que reducir la presión económica sobre Rusia podría favorecer la continuidad de la ofensiva militar. Su Gobierno enfrenta un escenario especialmente delicado ante la proximidad del invierno y los reiterados ataques rusos contra instalaciones eléctricas y otras infraestructuras esenciales.
La Administración Trump sostiene que mantener abiertas las posibilidades de negociación puede contribuir a alcanzar un acuerdo de paz. Sus críticos, por el contrario, advierten que suspender sanciones mientras Rusia continúa sus operaciones militares podría reducir la capacidad de presión de Washington sobre Moscú y generar incertidumbre entre los aliados europeos y las autoridades ucranianas.
La decisión abre una nueva disputa sobre el rumbo de la política exterior estadounidense y el alcance del apoyo a Ucrania, en un momento en que las diferencias sobre Rusia comienzan a hacerse visibles incluso dentro del propio Partido Republicano.
Fuentes: Associated Press, Reuters, Axios y The Washington Post.
#DonaldTrump #Rusia #Ucrania #VladimirPutin #EstadosUnidos #CubaHerald




