Guillermo Rivero de la Rosa, conocido por colegas y oyentes como “El Guille”, fue despedido en la funeraria de Calzada y K, en El Vedado, después de fallecer el pasado domingo a los 53 años a causa de un infarto.
Rivero dedicó más de tres décadas a la radio cubana y fue una de las voces habituales de emisoras como Radio Metropolitana y Radio Taíno. Durante años condujo el espacio “Mezcla”, junto a Moraima Ruiz, y también estuvo vinculado a “Cuba Tonight”.
Una publicación de Darwin Santana llamó la atención sobre la sobriedad del funeral. En las imágenes difundidas en redes sociales se observan apenas algunos pequeños ramos de flores junto al féretro, sin coronas visibles ni otros elementos de homenaje institucional.



La escena generó comentarios entre colegas y oyentes, que recordaron la trayectoria del locutor y cuestionaron la falta de un reconocimiento más visible para una figura con décadas de trabajo en los medios cubanos.
El caso también reabre el debate sobre el costo creciente de los servicios funerarios y de artículos tan elementales como las flores. En meses recientes, incluso periodistas vinculados a medios oficiales han cuestionado precios que pueden alcanzar varios cientos de pesos por un ramo, una carga difícil de asumir para numerosas familias.
La precariedad económica, la inflación y la escasez han convertido incluso una despedida digna en un gasto considerable para muchos hogares cubanos.
Tres meses antes de morir, Rivero había resumido en sus redes sociales su frustración ante los apagones, el deterioro de los servicios y las dificultades cotidianas con una frase breve: “Esto no es vida”.
Hoy, esa expresión vuelve a circular junto a los mensajes de despedida de quienes recuerdan su voz y su trabajo.
Guillermo Rivero de la Rosa deja una trayectoria de más de 30 años en la radio cubana y el reconocimiento de una audiencia que lo acompañó durante décadas.
Guillermo Rivero de la Rosa, “El Guille”, es despedido con una ceremonia marcada por la austeridad
Guillermo Rivero de la Rosa, conocido por colegas y oyentes como “El Guille”, fue despedido en la funeraria de Calzada y K, en El Vedado, después de fallecer el pasado domingo a los 53 años a causa de un infarto.
Rivero dedicó más de tres décadas a la radio cubana y fue una de las voces habituales de emisoras como Radio Metropolitana y Radio Taíno. Durante años condujo el espacio “Mezcla”, junto a Moraima Ruiz, y también estuvo vinculado a “Cuba Tonight”.
Una publicación de Darwin Santana llamó la atención sobre la sobriedad del funeral. En las imágenes difundidas en redes sociales se observan apenas algunos pequeños ramos de flores junto al féretro, sin coronas visibles ni otros elementos de homenaje institucional.
La escena generó comentarios entre colegas y oyentes, que recordaron la trayectoria del locutor y cuestionaron la falta de un reconocimiento más visible para una figura con décadas de trabajo en los medios cubanos.
El caso también reabre el debate sobre el costo creciente de los servicios funerarios y de artículos tan elementales como las flores. En meses recientes, incluso periodistas vinculados a medios oficiales han cuestionado precios que pueden alcanzar varios cientos de pesos por un ramo, una carga difícil de asumir para numerosas familias.
La precariedad económica, la inflación y la escasez han convertido incluso una despedida digna en un gasto considerable para muchos hogares cubanos.
Tres meses antes de morir, Rivero había resumido en sus redes sociales su frustración ante los apagones, el deterioro de los servicios y las dificultades cotidianas con una frase breve: “Esto no es vida”.
Hoy, esa expresión vuelve a circular junto a los mensajes de despedida de quienes recuerdan su voz y su trabajo.
Guillermo Rivero de la Rosa deja una trayectoria de más de 30 años en la radio cubana y el reconocimiento de una audiencia que lo acompañó durante décadas.
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