El comunicador cubano Pedro Jorge Velázquez, conocido en las redes sociales como “El Necio”, reapareció después de varios meses de silencio con un texto que ha sorprendido por su tono autocrítico y por la distancia que parece marcar respecto a la comunicación oficialista que defendió durante años.
Velázquez, considerado una de las voces digitales más activas en respaldo del sistema político cubano, reconoció abiertamente que el país atraviesa una “crisis humanitaria severa” y describió las dificultades cotidianas que enfrenta la población para acceder a servicios tan básicos como el agua, la refrigeración de los alimentos o el alivio del calor durante las noches.
“Las cosas más básicas como tener agua en el baño, frío en el refrigerador, fresco en las noches ahora son problemas”, escribió el comunicador al anunciar su regreso a las redes sociales en agosto de 2026.
Su publicación no constituye una ruptura explícita con el Gobierno ni un abandono declarado de sus convicciones políticas. De hecho, mantiene críticas contra las sanciones estadounidenses y reafirma su intención de permanecer en Cuba. Sin embargo, varias de sus afirmaciones representan un giro significativo respecto al lenguaje con el que habitualmente defendía las posiciones oficiales.
“Me alejo de cualquier orientación”
El pasaje más revelador aparece cuando Velázquez anuncia que se apartará de cualquier instrucción destinada a condicionar su trabajo o reducir su voz.
“Me alejo de cualquier objetivo por cumplir, de cualquier orientación y de cualquier intento de reducir mi voz”, afirmó.
La frase puede interpretarse como un cuestionamiento directo a los mecanismos de orientación política que habitualmente determinan la agenda, los mensajes y las prioridades de la comunicación oficial cubana. Para un creador que durante años fue identificado con la defensa pública del Gobierno, la decisión de rechazar “cualquier orientación” adquiere un peso especial.
Velázquez también declaró que no quiere continuar ejerciendo un periodismo concebido para complacer. Reconoció incluso que pudo haber participado anteriormente en esa dinámica.
“Me niego a ser el tipo de periodista que necesita complacer. Si alguna vez lo fui, fue parte del proceso”, escribió.
La admisión sugiere que el comunicador ha comenzado a revisar críticamente su trayectoria y la función que desempeñó dentro del ecosistema propagandístico oficialista. Sin declararse opositor, parece anunciar una etapa en la que pretende hablar con mayor autonomía sobre la realidad nacional.
Reconoce una Cuba alejada del discurso institucional
“El Necio” afirmó que su prolongada desconexión de las redes le permitió acercarse a los problemas comunes de sus vecinos y de la mayoría de los cubanos. En su testimonio, contó que debe salir de su vivienda para buscar agua y acudir a casa de una amiga para poder hacer hielo.
“Voy viendo las calles de mi país y siento que esas calles no conectan con estas redes”, señaló.
Con esa reflexión, Velázquez parece admitir la existencia de una separación entre la realidad cotidiana y la representación del país que circula en determinados espacios digitales vinculados al oficialismo.
También criticó las consignas repetitivas, los actos políticos, las banderas, las promesas incumplidas y las intervenciones institucionales que pretenden explicar el país sin reflejar íntegramente el sufrimiento de la población.
En su texto menciona edificios que se derrumban, apagones casi permanentes, basureros en las calles, protestas, cacerolazos y compromisos oficiales que no llegan a cumplirse. La descripción contrasta con la narrativa triunfalista que durante años dominó buena parte de sus publicaciones.
“Estamos viviendo una crisis humanitaria severa”
La frase más contundente de su mensaje fue el reconocimiento directo de que Cuba atraviesa una emergencia de carácter humanitario.
“Estamos viviendo una crisis humanitaria severa. La gente sufre y se sacrifica para poder vivir, grita, toca caldero y se encojona”, expresó.
El uso de ese término resulta especialmente significativo porque las autoridades cubanas suelen rechazar que la situación nacional pueda ser definida como una crisis humanitaria. El Gobierno atribuye la mayor parte de las dificultades a las sanciones estadounidenses, mientras críticos y economistas señalan también la responsabilidad de las políticas internas, la falta de reformas estructurales y la ineficiencia administrativa.
Velázquez mantiene en su mensaje la condena a las sanciones y a la estrategia de presión de Washington. No obstante, su reconocimiento del sufrimiento interno y su rechazo a las orientaciones comunicativas indican que ya no parece dispuesto a explicar toda la realidad desde una única narrativa.
¿Un distanciamiento o una renovación del oficialismo?
El texto no permite asegurar que “El Necio” haya roto definitivamente con el sistema cubano. Continúa defendiendo su compromiso político, rechaza la política estadounidense hacia la isla y asegura que permanecerá en el país.
Sin embargo, su discurso sí parece marcar una separación respecto a la propaganda más rígida y al periodismo subordinado a objetivos previamente establecidos. Su promesa de construir un espacio dedicado a la libertad, la crítica, el respeto y el entendimiento entre cubanos podría colocar su contenido futuro en una posición incómoda para los sectores más ortodoxos.
“Quiero construir una puerta a la libertad, al respeto, a la crítica, al apoyo, al concilio entre cubanos”, afirmó.
La evolución de su discurso será observada con atención. El verdadero alcance de esta transformación dependerá de si sus próximas publicaciones examinan con independencia las decisiones gubernamentales, las causas internas de la crisis y las demandas de los ciudadanos, o si el mensaje queda limitado a una renovación estética de la misma narrativa política.
Por ahora, una cosa parece clara: una de las voces que más defendió al oficialismo cubano ha comenzado a reconocer públicamente una realidad que durante años fue minimizada o atribuida exclusivamente a factores externos.
Al parecer, “El Necio” no es tan necio. Su propio escrito sugiere que algo ha cambiado: quizás no una ruptura total, pero sí un despertar ante la Cuba real que existe más allá de las consignas, los actos políticos y las orientaciones oficiales.
Fuente: publicación de Pedro Jorge Velázquez, “El Necio”, en sus redes sociales.
#ElNecio #PedroJorgeVelázquez #Cuba #CrisisEnCuba #PeriodismoCubano #OficialismoCubano #LibertadDeExpresión #ApagonesEnCuba #RealidadCubana




