Trabajadores del sector petrolero cubano realizan labores de emergencia para reparar el horno F-101 en una refinería del país, una avería que podría impactar la capacidad de refinación de combustible en medio de la crisis energética que atraviesa Cuba y el aumento sostenido de los apagones en varias provincias.
Las imágenes difundidas por medios oficiales muestran a brigadas de trabajadores operando bajo condiciones climáticas adversas para intentar restablecer el funcionamiento del horno industrial, considerado una pieza clave dentro del proceso de refinación.


Según la información divulgada, la reparación busca garantizar la continuidad operativa de la planta y evitar mayores afectaciones en el suministro de combustibles destinados a la generación eléctrica y otros sectores estratégicos de la economía.
Aunque las autoridades no ofrecieron detalles técnicos sobre la magnitud exacta de la avería ni el tiempo estimado de recuperación, especialistas señalan que fallos en sistemas térmicos de refinación pueden provocar interrupciones parciales en la producción de derivados esenciales como fuel oil y diésel, ambos fundamentales para sostener la generación eléctrica en Cuba.
La situación ocurre en uno de los momentos más delicados para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), que durante las últimas semanas ha registrado déficits históricos de generación y extensos apagones en gran parte del país.
En provincias del interior, miles de familias enfrentan cortes eléctricos que en algunos territorios superan las 15 y hasta 20 horas diarias, mientras La Habana continúa recibiendo una distribución energética más estable para reducir tensiones sociales y económicas en la capital.
La crisis también golpea directamente a hospitales, sistemas de bombeo de agua, comercios estatales y pequeños negocios privados, que dependen cada vez más de plantas eléctricas alimentadas precisamente por combustibles refinados localmente.
En ese contexto, cualquier afectación en la capacidad de refinación incrementa la presión sobre un sistema energético ya deteriorado por años de falta de mantenimiento, escasez de piezas y limitaciones financieras.
Medios estatales destacaron “la disciplina, responsabilidad y sentido de pertenencia” de los trabajadores petroleros involucrados en la reparación del horno F-101, subrayando el esfuerzo realizado pese a las difíciles condiciones meteorológicas y operativas.
Sin embargo, la avería vuelve a evidenciar la fragilidad de la infraestructura energética cubana, donde fallos en una sola instalación pueden tener repercusiones inmediatas sobre la generación eléctrica nacional y la vida cotidiana de millones de ciudadanos.
Hasta el momento, las autoridades no han informado si la rotura provocará ajustes adicionales en los cronogramas de apagones ni si será necesario reducir operaciones en otras áreas dependientes del combustible refinado.
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