Una celebración afrocubana realizada este Sábado Santo en el Boulevard de San Rafael, en La Habana, generó polémica este abril de 2026, luego de que un grupo de personas realizara un tambor dedicado a Eleguá en plena jornada significativa para la tradición católica.
Videos difundidos en redes sociales muestran a participantes tocando tambores batá y entonando cantos rituales en lengua yoruba, en un recorrido público que atrajo tanto curiosidad como críticas. La escena, en uno de los espacios más transitados del centro habanero, rápidamente se convirtió en tema de discusión.
El hecho pone en evidencia el sincretismo religioso que caracteriza a la sociedad cubana, donde conviven prácticas del catolicismo con tradiciones de origen africano como la santería. Sin embargo, la coincidencia con una fecha clave del calendario cristiano provocó reacciones encontradas.
Mientras algunos interpretaron la manifestación como una expresión legítima de identidad cultural y espiritual, otros la consideraron una falta de respeto hacia una jornada de recogimiento para la comunidad católica. El debate se trasladó a redes sociales, donde se evidenció una división de opiniones sobre los límites entre libertad religiosa y respeto a las tradiciones.
Más allá de la controversia puntual, el episodio refleja una tensión recurrente en Cuba: la coexistencia de múltiples creencias en un mismo espacio público, en un contexto donde las expresiones culturales y religiosas no siempre se perciben de forma homogénea.
La escena también ilustra cómo, en medio de la crisis social y económica, las manifestaciones religiosas —ya sean tradicionales o afrocubanas— continúan ocupando un lugar visible en la vida cotidiana, a menudo generando debates que trascienden lo espiritual y se insertan en el ámbito social.
#Cuba #LaHabana #Religión #Santería #CubaHerald