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Padre e hijo radioaficionados de Granma ayudaron a salvar vidas durante el huracán Melissa y lograron conexión con la Estación Espacial Internacional

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GRANMA, CUBA. — Dos radioaficionados cubanos, Luis Manuel Bonilla Jorge y su hijo Edgar Bonilla Mainegra, residentes en el poblado de Grito de Yara, municipio Río Cauto, desempeñaron un importante papel en las comunicaciones de emergencia durante el paso del huracán Melissa por el oriente cubano. Su historia también destaca por una singular experiencia de comunicación mediante señales de radio procedentes de la Estación Espacial Internacional.

Cuando el poderoso huracán provocó inundaciones, daños en las vías de acceso y la interrupción de los servicios de comunicación, padre e hijo utilizaron sus equipos de radio para mantener el contacto entre comunidades aisladas y facilitar información esencial para las labores de rescate. Su trabajo permitió transmitir alertas sobre personas vulnerables, necesidades médicas y situaciones de peligro en zonas afectadas por la crecida de los ríos.

Luis Manuel Bonilla Jorge, presidente del radioclub de Río Cauto, recordó la gravedad de aquellos días y aseguró que las comunicaciones radiales contribuyeron a proteger numerosas vidas. «Pudimos salvar la vida de muchos pobladores, principalmente en zonas aledañas y lejanas», explicó, al describir cómo quedaron interrumpidos caminos y carreteras. Según su testimonio, la comunidad permaneció 29 días sin electricidad, una situación que hizo todavía más importante el uso de sistemas alternativos de comunicación.

La labor resultó especialmente valiosa en Grito de Yara, una comunidad integrada por doce barrios rurales, algunos situados a más de cinco kilómetros del núcleo principal. Edgar Bonilla Mainegra, vicepresidente del radioclub local, participó activamente en la transmisión de información sobre el abastecimiento de agua, alimentos, electricidad y servicios médicos, contribuyendo a mantener comunicados a los residentes durante la emergencia.

Pero la experiencia de Edgar también trascendió las fronteras de Cuba. El joven relató que logró establecer una conexión radial con señales procedentes de la Estación Espacial Internacional (EEI), mediante la modalidad SSTV, una tecnología que permite recibir imágenes transmitidas por radio. Según explicó, la comunicación duró aproximadamente entre cinco y siete minutos y se realizó sin utilizar telefonía celular ni internet. Aunque mencionó a la astronauta Sunita Williams, no se ha confirmado que existiera una conversación directa con ella, ya que la recepción de imágenes SSTV es diferente de un contacto de voz con un astronauta.

La historia de Luis Manuel y Edgar demuestra el valor que puede tener la radioafición cuando fallan las infraestructuras convencionales. En comunidades rurales expuestas a huracanes, inundaciones y prolongados cortes eléctricos, disponer de personas capacitadas para mantener comunicaciones independientes puede resultar decisivo para coordinar ayudas y responder ante situaciones que ponen vidas en peligro.

Más allá de las dificultades provocadas por Melissa, estos dos granmenses representan el compromiso de ciudadanos que ponen sus conocimientos técnicos al servicio de sus comunidades. Su dedicación recuerda que, incluso en condiciones extremadamente adversas y con recursos limitados, la preparación, la solidaridad y la iniciativa personal pueden marcar una diferencia fundamental.

Fuente: Reportaje de Yoandris Cedeño Fonseca y testimonios de Luis Manuel Bonilla Jorge y Edgar Bonilla Mainegra.

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