Icono del sitio CubaHerald

Nueva avería en termoeléctrica de Cienfuegos agrava la crisis eléctrica en Cuba tras apagón nacional

cubaherald news 2

Una nueva avería volvió a golpear al ya debilitado Sistema Eléctrico Nacional de Cuba, luego de que saliera de servicio la Unidad 4 de la Central Termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, presuntamente por un fallo en el regulador de voltaje. La incidencia ocurre apenas días después de un nuevo apagón nacional y en medio de una crisis energética que mantiene a gran parte del país bajo prolongados cortes de electricidad.

La salida de esta unidad representa otro golpe para una generación eléctrica que ya opera al límite. En los últimos días, la Unión Eléctrica ha reportado una disponibilidad muy inferior a la demanda nacional, con déficits que superan los 2,000 MW en horarios de máxima demanda, una brecha que se traduce directamente en apagones prolongados para millones de cubanos.

El nuevo fallo llega después de que Cuba sufriera el lunes 6 de julio de 2026 una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional, considerada por reportes internacionales como el octavo apagón nacional en los últimos 24 meses. Según informó El País, la crisis energética cubana se ha agravado con una demanda estimada de 3,100 MW frente a una capacidad de apenas 935 MW en el momento del colapso, además de varias termoeléctricas fuera de servicio por averías o mantenimiento.

Aunque el sistema fue reconectado recientemente, la normalización del servicio sigue lejos de alcanzarse. La reconexión del SEN no significa que haya electricidad suficiente para cubrir la demanda, sino apenas que la red volvió a operar de manera parcial. El problema central continúa siendo la falta de generación estable, el deterioro acumulado de las plantas térmicas, la escasez de combustible y los mantenimientos que durante años no llegaron a tiempo o no resolvieron el desgaste estructural del sistema.

La situación confirma que la crisis eléctrica cubana ya no puede explicarse como una cadena aislada de averías. Cada salida de servicio deja al descubierto un sistema envejecido, sin reservas suficientes y dependiente de unidades que trabajan bajo presión permanente. Cuando una planta entra, otra sale; cuando se recupera una zona, otra vuelve a quedar a oscuras. Para la población, el resultado es el mismo: noches sin dormir, alimentos perdidos, agua que no llega, servicios paralizados y una vida cotidiana marcada por la incertidumbre.

El discurso oficial suele presentar cada avería como un evento técnico puntual, pero la repetición de fallos evidencia un problema de fondo. Cuba no enfrenta solamente una crisis de generación; enfrenta las consecuencias de años de falta de inversión, mala planificación energética y decisiones económicas que no han logrado garantizar un servicio básico para la ciudadanía. La población, una vez más, paga el costo de un sistema que funciona al borde del colapso.

Mientras las autoridades insisten en promesas de recuperación gradual, los apagones continúan extendiéndose por todo el país. La salida de la Unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes no es solo una avería más: es otro síntoma de un Sistema Eléctrico Nacional frágil, agotado y cada vez menos capaz de sostener la demanda mínima de una nación que vive pendiente de cuándo se irá —o cuándo volverá— la luz.

Cuba #ApagonesEnCuba #CrisisElectrica #SistemaElectricoNacional #UNE #Cienfuegos #CubaHerald

Autor

Salir de la versión móvil