CAMAGÜEY, CUBA. — El 19 de diciembre de 1874, en plena Guerra de los Diez Años, Máximo Gómez recibió a un teniente coronel español que buscaba los restos de su hijo, muerto en Las Guásimas. El jefe independentista dispuso que fuera tratado con respeto y facilitó su búsqueda.
El episodio quedó recogido en el diario de Gómez, en medio de los preparativos para extender las operaciones del Ejército Libertador hacia Las Villas. Mientras organizaba movimientos militares, el general recibió a los coroneles Rafael Rodríguez y Gabriel González, que llegaban con 200 hombres de caballería y un acompañante inesperado: el oficial español de apellido Virué.
Su propósito no era combatir ni negociar una operación militar. Había acudido a los independentistas para localizar los restos de su hijo en el campo de Las Guásimas, donde había muerto meses antes. Para emprender la búsqueda, el padre se había puesto en manos de quienes eran sus adversarios.
«Se ha confiado a nosotros. Se le recibe bien y se le trata como a un caballero», escribió Máximo Gómez en la entrada correspondiente al 19 de diciembre. La anotación registra de manera breve el recibimiento dispensado al oficial, sin convertir su condición de enemigo en un impedimento para atender su petición.
Dos días después, el jefe mambí dejó constancia de la ayuda concreta que recibiría Virué: «Día 21, se separa de mí el Doctor Antonio Luaces que con Virué va a las exploraciones al campo de las Guásimas, donde murió el hijo de aquel».
La asistencia quedó así en manos del médico Antonio Luaces, quien acompañaría al padre al lugar del combate. Los pasajes citados no precisan si lograron encontrar los restos, pero documentan tanto la acogida como el acompañamiento dispuesto para buscarlos.
El valor del episodio reside en esa distinción entre el adversario militar y el padre que pedía ayuda. En medio de una guerra, Gómez atendió una solicitud personal sin renunciar a sus responsabilidades como jefe independentista: recibió al oficial con respeto y le proporcionó asistencia para intentar recuperar a su hijo.
Fuentes: Clíodiscípulos en Facebook y Diario de Máximo Gómez, edición de 1968 del Instituto Cubano del Libro, sección de la Guerra Grande, página 66, según la transcripción facilitada.
#MáximoGómez #HistoriaDeCuba #LasGuásimas #Camagüey #GuerraDeLosDiezAños #CubaHerald