El Gobierno de Cuba rechazó este martes el anuncio del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella Otero, de cerrar la embajada colombiana en La Habana y suspender los vínculos diplomáticos con la isla cuando asuma el poder.
En un comunicado fechado el 28 de julio, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó que las declaraciones del futuro mandatario colombiano se apartan de las relaciones históricas entre ambos países y acusó al próximo gobierno de alinearse con la política exterior de Estados Unidos hacia La Habana.
De la Espriella había anunciado que su administración no mantendrá relaciones con Cuba y que procederá al cierre de la representación diplomática colombiana en la capital cubana. La decisión supondría un cambio significativo respecto a la política desarrollada durante el gobierno saliente de Gustavo Petro, que mantuvo una relación cercana con las autoridades cubanas.
La Cancillería cubana aseguró que una eventual ruptura no respondería a los intereses de Colombia y defendió los intercambios económicos, comerciales, académicos y de cooperación existentes entre las dos naciones. También recordó el papel desempeñado por Cuba en las negociaciones que condujeron al Acuerdo de Paz de 2016 entre el Gobierno colombiano y las antiguas FARC.
Pese al tono crítico del comunicado, La Habana afirmó que mantendrá sus compromisos con los jóvenes colombianos que estudian Medicina en Cuba como parte de los programas establecidos después de la firma de los acuerdos de paz.
El anuncio representa un nuevo revés diplomático para Cuba, en momentos en que varios gobiernos de la región revisan o endurecen sus relaciones con la isla. Aunque La Habana conserva aliados políticos y económicos, la posible ruptura con Colombia refuerza la percepción de que se le están cerrando espacios diplomáticos en América Latina.
La decisión también evidencia cómo los cambios de gobierno en la región pueden modificar rápidamente las relaciones con Cuba. El acercamiento impulsado durante la presidencia de Petro podría ser sustituido por una política de mayor distanciamiento, particularmente en temas relacionados con democracia, derechos humanos y cooperación con Estados Unidos.
Hasta el momento, no se han informado detalles sobre el calendario para el cierre de la embajada colombiana ni sobre el futuro de los ciudadanos y servicios consulares de ambos países. La ruptura, en caso de concretarse, obligaría a Bogotá y La Habana a buscar mecanismos alternativos para atender trámites migratorios, académicos y diplomáticos.
Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
#Cuba #Colombia #RelacionesDiplomáticas #AbelardoDeLaEspriella #AméricaLatina #PolíticaInternacional #CubaHerald